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Irán contraataca con plan de paz de 10 puntos: Trump frena ofensiva y ve “base viable” para negociar
TEHERÁN / WASHINGTON – En un giro diplomático inesperado que busca desactivar la escalada bélica en Medio Oriente, el gobierno de Irán presentó formalmente una contrapropuesta de paz de 10 puntos al marco de 15 puntos planteado por Estados Unidos.
El documento, entregado el 6 de abril a través de la mediación de Pakistán, ha logrado que el presidente Donald Trump suspenda temporalmente los ataques masivos previstos contra infraestructura civil iraní.
El factor Ormuz: Peajes y soberanía
El corazón de la propuesta iraní reside en la reapertura del Estrecho de Ormuz, la arteria energética más crítica del mundo. Sin embargo,
Teherán impone condiciones de soberanía estrictas:
Tarifas de tránsito: El establecimiento de un cobro de 2 millones de dólares por cada barco que cruce el estrecho.
Reparto y reconstrucción: Los fondos recaudados se compartirían con Omán y se destinarían íntegramente a reconstruir la infraestructura iraní dañada por el conflicto, sustituyendo así la demanda de reparaciones directas.
Seguridad y cese regional
Más allá de lo económico, el plan exige una garantía formal de no agresión por parte de EE. UU. e Israel, además del levantamiento total de las sanciones. El acuerdo no busca una tregua temporal, sino un fin permanente de la guerra que incluya el cese de operaciones israelíes en el Líbano y una resolución integral para todos los aliados regionales de Irán.
Una ventana de 14 días
Tras una reacción inicial de escepticismo, el presidente Trump calificó hoy el plan como una “base viable para negociar”. En un gesto de distensión, Washington acordó una tregua de dos semanas para pulir los detalles del acuerdo. La condición sine qua non de la Casa Blanca es clara: la apertura inmediata y segura del Estrecho de Ormuz bajo protocolos que garanticen la estabilidad del mercado energético global.
Las próximas 48 horas serán cruciales para determinar si los equipos técnicos en Washington y Teherán pueden reconciliar el cobro de aranceles con el principio de libre navegación internacional.

