La Vega, 13 de marzo de 2026 – Investigaciones recientes publicadas en marzo de 2026 han resuelto definitivamente uno de los enigmas geológicos más persistentes de las últimas dos décadas: el Cráter Silverpit, oculto bajo el lecho del Mar del Norte a unos 130 kilómetros de la costa de Yorkshire (Reino Unido), es el resultado del impacto de un asteroide hace aproximadamente 43 a 46 millones de años.
El evento no solo creó una estructura de impacto bien preservada, sino que desencadenó un devastador mega-tsunami con olas superiores a los 100 metros de altura —más altas que el Big Ben de Londres— que arrasaron las costas de lo que hoy es Gran Bretaña y partes de Europa continental.
El asteroide, con un diámetro estimado de unos 160 metros —equivalente al tamaño de un campo de fútbol—, impactó el fondo marino en un ángulo poco profundo desde el oeste.
La colisión eyectó una cortina colosal de roca y agua que alcanzó hasta 1,5 kilómetros de altura en el cielo. Al colapsar, esta masa generó ondas de choque que se propagaron rápidamente por la antigua cuenca del Mar del Norte, produciendo un tsunami masivo que devastó las costas circundantes.
El misterio del origen del cráter —descubierto en 2002 mediante datos sísmicos— había dividido a la comunidad científica durante más de 20 años. Mientras algunos expertos defendían su formación por un impacto cósmico, otros atribuían la estructura a procesos geológicos terrestres, como el movimiento o retirada de capas de sal subterránea.
La “prueba definitiva” llegó gracias al equipo liderado por el Dr. Uisdean Nicholson, de la Universidad Heriot-Watt (Edimburgo), quien empleó imágenes sísmicas avanzadas en 3D y analizó muestras de roca extraídas de un pozo petrolero cercano.
El hallazgo clave fueron minerales “impactados” (shocked minerals), como cristales de cuarzo y feldespato con patrones de deformación microscópicos característicos, que solo se forman bajo las presiones extremas de un impacto hiperveloz. Estos indicadores petrográficos, combinados con modelados numéricos y datos sísmicos de alta resolución, descartaron definitivamente las hipótesis no impactantes.
Los resultados del estudio, publicados en la prestigiosa revista Nature Communications (con fecha de septiembre de 2025 pero con amplia difusión y confirmaciones adicionales en marzo de 2026 a través de resúmenes y comunicados de prensa), sitúan a Silverpit como uno de los cráteres de impacto mejor preservados del planeta, especialmente en entornos marinos. Con solo alrededor de 200 cráteres confirmados en tierra y apenas unas decenas bajo océanos, este descubrimiento es considerado excepcional.
Más allá de resolver un debate histórico, el hallazgo tiene implicaciones actuales: mejora la comprensión de los efectos de impactos asteroides en entornos oceánicos y contribuye a modelar mejor los riesgos de futuras colisiones cósmicas, así como la forma en que estos eventos han influido en la evolución geológica y biológica de la Tierra durante millones de años.
Fuentes: Heriot-Watt University, ScienceDaily, Nature Communications, The Independent, The Economic Times y Phys.org


