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El New York Times publicó un artículo de opinión el 3 de enero de 2026, titulado “El ataque de Trump a Venezuela es ilegal e imprudente”, en el que critica las recientes acciones militares del presidente Donald Trump contra Venezuela, incluyendo ataques aéreos, interdicciones marítimas y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
El consejo editorial argumenta que estas acciones son ilegales según el derecho estadounidense e internacional, además de imprudentes debido a su alcance imperialista y a su potencial de consecuencias imprevistas.

El artículo presenta la intervención como una aplicación errónea de la “Doctrina Monroe moderna”, cuyo objetivo es reafirmar el dominio estadounidense en Latinoamérica en lugar de abordar genuinamente el narcotráfico o los problemas humanitarios.
¿Por qué se consideran ilegales las acciones?
El artículo destaca varias violaciones legales:
Falta de autorización del Congreso: Según la Constitución de Estados Unidos, los actos de guerra requieren la aprobación del Congreso.
Trump ignoró esta autorización por completo, a diferencia de sus predecesores, como George W. Bush, quien solicitó autorización para la invasión de Irak.
Esta ausencia de una justificación legal, incluso superficial, hace que los ataques sean inconstitucionales.
Violación del Derecho Internacional: Los ataques contravienen las Convenciones de Ginebra y los tratados de derechos humanos al implicar ejecuciones extrajudiciales.
Ejemplos específicos incluyen el ataque de las fuerzas estadounidenses contra pequeñas embarcaciones sospechosas de contrabando, donde las personas fueron asesinadas sin el debido proceso ni la oportunidad de entregarse.
Un incidente citado involucró un ataque posterior contra una embarcación averiada, en el que murieron dos marineros desarmados que se aferraban a los escombros.
Justificación del pretexto: La motivación alegada —combatir a los “narcoterroristas”— se descarta por infundada, ya que Venezuela desempeña un papel mínimo en la entrada de drogas a Estados Unidos , por ejemplo, fentanilo procedente de China/México o cocaína enviada a Europa. La legislación estadounidense prohíbe explícitamente tales acciones letales sin amenazas inminentes.
Por qué las acciones se consideran imprudentes
El artículo describe la intervención como peligrosamente impulsiva y miope:
Motivos imperialistas: Vincula los ataques con la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, que revive la Doctrina Monroe para justificar el uso de la fuerza unilateral contra amenazas percibidas como migrantes, narcotraficantes y regímenes de izquierda.
Esto se considera un “caso de prueba” para un dominio hemisférico más amplio, con el riesgo de ser emulado por adversarios como China o Rusia.
Paralelismos históricos: Estableciendo analogías con intervenciones estadounidenses fallidas, por ejemplo, Irak en 2003, Afganistán, Libia y casos latinoamericanos como Chile, Cuba, Guatemala y Nicaragua, la opinión advierte que la eliminación de “regímenes deplorables” a menudo conduce a peores resultados, incluyendo inestabilidad prolongada y reacciones adversas.
Exceso de poder y arrogancia: Las acciones evocan la arrogancia de invasiones pasadas, priorizando el poderío militar sobre las soluciones diplomáticas, y podrían socavar las normas globales contra la agresión.
Impactos y consecuencias discutidos en la opinión
El NYT describe varias posibles ramificaciones de las acciones de Trump, centrándose en cómo podrían exacerbar, en lugar de resolver, la crisis venezolana:
Costos humanos inmediatos: Los ataques ya han causado muertes y sufrimiento de civiles, y los ataques contra objetivos no amenazantes violan las normas éticas y legales.
La captura de Maduro no desmantela su red de generales o grupos armados que lo apoyan, como la guerrilla del ELN y las milicias colectivas, lo que podría provocar un aumento repentino de la violencia.
Inestabilidad regional: Sin una transición estable , por ejemplo, hacia la líder opositora María Corina Machado, quien ganó las controvertidas elecciones de 2024 y recibió el Premio Nobel de la Paz en 2025, podría desatarse el caos.
Esto podría perturbar los mercados energéticos globales, Venezuela posee vastas reservas de petróleo, y el suministro de alimentos, a la vez que desencadena flujos migratorios masivos hacia países vecinos y hacia Estados Unidos.
Riesgos geopolíticos más amplios: La intervención amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos al distanciar a sus aliados, envalentonar a los autoritarios en todo el mundo y agotar los recursos.
Podría provocar una reacción negativa en el hemisferio, incluso de países como Colombia , que se ha enfrentado a Trump por los ataques marítimos relacionados, y Cuba, que condenó el cierre del espacio aéreo como preludio a una agresión.
Repercusiones nacionales e internacionales: A nivel nacional, sienta un precedente de poder ejecutivo sin control, erosionando los controles democráticos.
A nivel internacional, debilita el “orden basado en normas”, como se observa en reacciones como las de funcionarios estadounidenses sorprendidos por la declaración de Trump sobre el espacio aéreo y las condenas de Venezuela, Irán y otros países que la califican de “amenaza colonialista”.
Estas consecuencias se ven amplificadas por eventos recientes, como el cierre del espacio aéreo el 29 de noviembre de 2025, que interrumpió los viajes aéreos, dejó varados a exiliados venezolanos durante las vacaciones y generó críticas bipartidistas en el Congreso, por ejemplo, el senador demócrata Chuck Schumer, quien lo calificó de “imprudente” y abogó por “otra costosa guerra extranjera”.
Conclusiones y Recomendaciones Clave
El dictamen concluye que la estrategia de Trump en Venezuela no solo es ilegal e imprudente, sino también contraproducente, y probablemente agravará la crisis humanitaria que pretende abordar.
Si bien reconoce el atractivo de intervenir contra el régimen tiránico de Maduro, que ha causado miles de muertes y una emigración masiva, el artículo enfatiza que no existen soluciones fáciles para un cambio de régimen, y que los atajos militares suelen ser contraproducentes.
Las recomendaciones incluyen:
Supervisión del Congreso: Trump debería buscar la aprobación explícita del Congreso, forzando un debate público que exponga la justificación “endeble” y frene el aventurerismo.
Evitar la extralimitación militar: Estados Unidos debería priorizar la diplomacia, las sanciones y el apoyo a las transiciones democráticas sobre el uso de la fuerza, aprendiendo de los fracasos históricos para prevenir una mayor inestabilidad.
Precaución a largo plazo: Los responsables políticos deben reconocer que derrocar a líderes como Maduro sin una sólida planificación posterior a la intervención invita a la anarquía, por lo que se insta a un enfoque moderado para proteger los intereses estadounidenses y la estabilidad global.
En general, el artículo sirve como una crítica cautelar, destacando cómo tales acciones podrían afectar la política exterior estadounidense durante años, al igual que los desventuras del pasado.
Las reacciones a eventos relacionados, por ejemplo, el cierre del espacio aéreo, indican una creciente inquietud nacional e internacional, con figuras como el representante Ro Khanna advirtiendo sobre una “ilegalidad flagrante” y activistas pacifistas denunciando la erosión de las normas constitucionales.

