Especial para los seguidores de codigopostalrd.net
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), uno de los principales partidos de oposición de la República Dominicana, programó una reunión de su Comité Central para el 22 de febrero de 2026 a las 10:00 a. m. en el Club San Carlos de Santo Domingo.
El objetivo principal es revisar, discutir y aprobar una lista preliminar de precandidatos a la nominación presidencial del partido antes de las elecciones de 2028.
Este proceso se produce tras la aprobación de un protocolo interno por parte de la Comisión de Seguimiento Presidencial del PLD el 12 de febrero de 2026.
La lista inicial de aspirantes incluye a Francisco Javier García, Francisco Domínguez Brito, Charlie Mariotti y Abel Martínez, aunque la situación de Martínez es controvertida debido a su reciente solicitud.
Abel Martínez, candidato presidencial del PLD para las elecciones de 2024 (donde el partido obtuvo cerca del 10% de los votos, una caída significativa con respecto a resultados anteriores), notificó formalmente a la dirigencia del PLD el 19 de febrero de 2026 mediante una carta dirigida al presidente del partido, Danilo Medina, y al secretario general, Johnny Pujols.
Solicitó que su nombre no se incluyera en la lista de precandidatos que se presentarían en la reunión. Martínez alegó “convicción de principios y una postura institucional”, enfatizando que “la coherencia no se proclama: se practica”.
Destacó las diferencias con el proceso interno de 2022 (que lo seleccionó como candidato), señalando la falta de consenso entre los aspirantes, la oposición de la Junta Central Electoral (JCE) al método de consulta (incluyendo advertencias de posibles violaciones legales y anulaciones de candidaturas) y la falta de apoyo del actual presidente.
Paradójicamente, Martínez ha reafirmado que sus aspiraciones presidenciales para 2028 se mantienen “intactas”. Esta postura ha generado debate dentro del partido, ya que algunos la consideran una estrategia para evitar una contienda interna potencialmente defectuosa o divisiva, a la vez que preserva su viabilidad para una futura candidatura, posiblemente de forma independiente o en circunstancias diferentes.
Se espera que el Comité Central decida sobre la solicitud de exclusión de Martínez y finalice la lista de precandidatos elegibles para una evaluación adicional por parte de la dirección del partido. El portavoz del PLD, Héctor Olivo, ha declarado que el comité deliberará sobre la solicitud y aclarará las reglas para la inscripción de aspirantes.
A la espera de los resultados de la reunión, la situación en torno a la solicitud de Martínez podría tener varias repercusiones en el PLD y la política dominicana:
Excluir a Martínez podría agilizar el proceso para los candidatos restantes, pero corre el riesgo de distanciar a sus simpatizantes, quienes lo ven como una figura coherente y respetuosa de la ley.
Los críticos dentro del partido, como algunos que califican su decisión de “incoherente”, argumentan que socava la unidad. Por otro lado, acceder a su solicitud podría demostrar respeto por las normas internas y las cuestiones legales, lo que podría fortalecer la imagen del partido tras reveses electorales anteriores.
El PLD ha enfrentado críticas por retirarse del poder tras 16 años de dominio (2004-2020), y la derrota en 2024 bajo el liderazgo de Martínez ha puesto de manifiesto las fracturas internas. Esta reunión podría reforzar la influencia de Danilo Medina o exponer las divisiones si los debates se intensifican.
Si el proceso continúa sin ajustes, podría dar lugar a impugnaciones legales o anulaciones, lo que debilitaría la posición del PLD para 2028.
El PLD, ya debilitado después de 2024, corre el riesgo de sufrir una mayor erosión si la exclusión de Martínez provoca su salida.
Algunos sugieren que forme su propio partido para capitalizar el apoyo público. Esto podría fragmentar la oposición contra el gobernante Partido Revolucionario Moderno (PRM) bajo el presidente Luis Abinader.
La retórica antihaitiana de Martínez en 2024 resonó en lugares como Santiago, pero contribuyó a la baja votación del partido. Su postura actual podría presentarlo como una persona con principios, lo que aumenta su atractivo como independiente, pero también podría percibirse como evasiva, dañando su imagen.
Los debates enfatizan la necesidad de candidatos más fuertes que conecten con las bases y prioricen los intereses nacionales sobre las ambiciones personales, lo que podría impulsar al PLD hacia reformas más amplias, como la creación de congresos para la selección de líderes.
Una vez finalizada la reunión, las decisiones clave podrían incluir:
Aprobación o rechazo de la exclusión de Martínez.
Finalización de la lista de precandidatos para evaluación interna.
Cualquier ajuste al protocolo para abordar las inquietudes de la JCE.
Si no se producen interrupciones importantes, el PLD pretende inscribir a los aspirantes en un proceso de selección estructurado, centrándose en la unidad y el cumplimiento de la ley para reconstruir la credibilidad.
Sin embargo, la paradoja de Martínez podría indicar tensiones internas persistentes, ya que sus aspiraciones insinúan futuras iniciativas independientes.


