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El domingo 22 de febrero de 2026, el Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) celebró su primera reunión ordinaria del año en el polideportivo del Club San Carlos, en el Distrito Nacional.
La sesión, encabezada por el expresidente Danilo Medina (presidente del partido) y el secretario general Johnny Pujols, contó con la presencia de 1,113 de sus 1,595 miembros, alcanzando un quórum del 70%.
El enfoque principal fue avanzar en el proceso interno para las elecciones presidenciales de 2028, bajo la consigna “Unidos por el País”. Abel Martínez y Gonzalo Castillo no asistieron físicamente, aunque Castillo fue incluido en la lista vía carta formal.
Las decisiones clave incluyeron:
Aprobación del protocolo para aspiraciones presidenciales: Este reglamento, previamente discutido por el Comité Político, establece las normas y requisitos para los aspirantes, promoviendo la democracia interna y la unidad partidaria.
Validación de la lista preliminar de precandidatos: Se aprobó una lista de ocho dirigentes interesados en la candidatura presidencial. Esta lista es preliminar y podría expandirse, ya que aún hay tiempo para nuevas inscripciones.
Abel Martínez solicitó explícitamente ser excluido, citando “razones de principios e institucionalidad”, aunque mantiene sus aspiraciones.
Método de selección: El partido escogerá un único aspirante en el último trimestre de 2026 (octubre-diciembre) mediante una “consulta ciudadana” abierta a dominicanos no inscritos en otros partidos políticos. El Comité Político continuará definiendo detalles organizativos.
Lista Preliminar de Pre-Candidatos Presidenciales

La reunión marca un inicio temprano y estructurado del proceso electoral del PLD, dos años antes de las elecciones de 2028, lo que podría fortalecer su posición competitiva al permitir una preparación prolongada y una mayor visibilidad pública.
Líderes como Johnny Pujols la describieron como “histórica”, destacando que demuestra disciplina, liderazgo definido y coherencia institucional, contrarrestando percepciones de división interna.
En el contexto político dominicano, esto envía un mensaje de unidad y vocación de poder, especialmente tras las derrotas en elecciones recientes, posicionando al PLD como un partido proactivo que busca reconectar con la ciudadanía a través de mecanismos inclusivos como la consulta abierta.
Además, la inclusión de Gonzalo Castillo, pese a su ausencia, reactiva figuras con experiencia electoral, lo que podría revitalizar el debate interno y atraer apoyo de bases tradicionales.
La lista preliminar fomenta la competencia sana entre aspirantes, pero podría generar tensiones si surgen más candidaturas o si Abel Martínez opta por un camino independiente, exacerbando posibles divisiones latentes mencionadas en análisis previos a la reunión.
La exclusión voluntaria de Martínez podría interpretarse como una estrategia para evitar compromisos tempranos, pero también como un signo de desacuerdo con el proceso actual.
Al optar por una consulta ciudadana, el PLD amplía su base de decisión más allá de los militantes, lo que podría aumentar su legitimidad pero también exponerlo a influencias externas o críticas por no cumplir estrictamente con la Ley 20-23 sobre regímenes electorales.
Esto obliga al partido a invertir recursos en organización y promoción temprana, potencialmente debilitando a rivales como el PRM si el PLD logra impulso.
La reunión refuerza la imagen de unidad, con dirigentes afirmando que frustra expectativas de adversarios que apostaban por una fragmentación.
Sin embargo, la ausencia de figuras clave como Martínez y Castillo podría generar escepticismo sobre la cohesión real, y la lista predominantemente masculina y de veteranos podría limitar el atractivo para votantes jóvenes o diversos.
El PLD emerge de esta reunión con un plan claro ell poder en 2028, enfatizando la unidad, la democracia interna y la inclusión ciudadana como pilares estratégicos.
Pujols subrayó: “Lo importante es que nos estamos preparando para ganar en el 2028”, reflejando un enfoque optimista en la recuperación post-derrotas.
El partido cierra la puerta a apoyos externos y prioriza candidatos propios, lo que sugiere una apuesta por la renovación interna sin alianzas precipitadas.
En resumen, esta asamblea posiciona al PLD como un actor proactivo en el panorama político dominicano, aunque su éxito dependerá de manejar tensiones internas y conectar efectivamente con el electorado en los próximos meses.

