Especial para los seguidores de codigopostalrd.net
A las 7:29 a. m., hora local (AST), del lunes 27 de octubre de 2025, República Dominicana experimenta graves efectos meteorológicos a causa del huracán Melissa, una inusual tormenta de categoría 5 con vientos sostenidos de 257 km/h (160 mph) y una presión central de 917 mb.

El huracán, de lento avance, con una velocidad de avance de 3 a 6 mph, se ubica al sur-suroeste de Jamaica, y sus extensas bandas de lluvia provocan lluvias torrenciales en el sur de La Española, la isla compartida con Haití.
Los pronósticos del Centro Nacional de Huracanes (NHC) indican entre 20 y 40 cm (8 a 16 pulgadas) de lluvia adicional durante las próximas 72 horas para las regiones sur y central, lo que agravará las inundaciones.
El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de República Dominicana ha declarado en alerta roja a nueve provincias, incluyendo Barahona, Bahoruco, Independencia, Pedernales y otras del suroeste, debido al riesgo de inundaciones repentinas y crecidas de ríos.
Santo Domingo, por su parte, ha sido degradado a alerta amarilla, pero permanece vulnerable a lluvias torrenciales hasta mediados de semana.
El huracán Melissa ya ha causado daños significativos en República Dominicana, principalmente por lluvias extremas e inundaciones que comenzaron a intensificarse durante el fin de semana. Los principales impactos, hasta la madrugada del lunes, incluyen:
Inundaciones y daños a la infraestructura. Las inundaciones repentinas generalizadas han sumergido viviendas, vehículos y carreteras, especialmente en zonas urbanas y bajas.
Videos de Bellas Colinas en Manoguayabo muestran calles convertidas en ríos, con residentes vadeando con agua hasta la cintura.
Más de un millón de residentes, principalmente en las provincias del sur y el centro, se encuentran sin acceso a agua potable debido a la contaminación de los suministros y la interrupción de las redes de distribución.
Se reportan cortes de electricidad y de comunicaciones en comunidades aisladas, y se espera que los extensos daños a la infraestructura empeoren a medida que persistan las lluvias.
Se ha confirmado al menos una muerte relacionada con inundaciones, y otra persona se encuentra desaparecida. Esto se suma al saldo regional de la tormenta, incluyendo tres fallecidos en el vecino Haití.
+Se están realizando evacuaciones en zonas de alto riesgo, pero el terreno montañoso ha dificultado el acceso, dejando varados a algunos residentes.
Efectos ambientales y agrícolas: Se están produciendo deslizamientos de tierra en regiones montañosas como el suroeste, erosionando el suelo y enterrando caminos. Las primeras pérdidas agrícolas incluyen daños a los cultivos en arrozales y cafetales, lo que amenaza la seguridad alimentaria en las zonas rurales.
Estos efectos son más agudos en las nueve provincias en alerta roja, donde ríos como el Yaque del Sur están creciendo rápidamente.
Las consecuencias actuales y proyectadas del huracán Melissa representan una crisis humanitaria y económica de varios días para la República Dominicana:
Corto plazo (próximas 24-72 horas), habrá Inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra potencialmente mortales podrían aislar a las comunidades, lo que provocaría más muertes, lesiones y destrucción de propiedades.
El riesgo de marejadas ciclónicas es menor que en Jamaica (hasta 4 m), pero las olas dañinas a lo largo de la costa sur podrían agravar la erosión costera.
Se esperan vientos con fuerza de tormenta tropical (63-117 km/h) desde la noche del martes hasta el miércoles, que podrían derribar árboles y cables eléctricos, causando apagones generalizados que durarían días.
Mediano plazo (hasta mediados de semana), las lluvias intensas y prolongadas, exacerbadas por la lentitud de la tormenta, podrían resultar en la acumulación de más de 50 cm en algunas zonas, lo que provocaría más deslizamientos de tierra y desbordamientos de ríos.
Esto podría desplazar a miles de personas, sobrecargar los sistemas de salud (con el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera) y detener el transporte, incluidos los vuelos desde el Aeropuerto Internacional Las Américas de Santo Domingo.
Las consecuencias económicas incluyen interrupciones en el turismo, por ejemplo, los resorts de Punta Cana están en espera, y pérdidas estimadas en cientos de millones de dólares en la agricultura y las reparaciones de infraestructura.
A largo plazo, la tormenta pone de relieve las vulnerabilidades de la infraestructura hídrica y la planificación urbana, lo que podría provocar escasez de alimentos y un aumento de la presión migratoria.
Los efectos colaterales de la vecina Haití (hidrología compartida en La Española) podrían amplificar los desafíos transfronterizos, incluidos los flujos de refugiados.
Las respuestas del gobierno incluyen evacuaciones dirigidas por el COE, la distribución de suministros de emergencia y el despliegue militar para rescates.
La Embajada de Estados Unidos insta a los ciudadanos a evitar las inundaciones, incluso inundaciones de 15 cm pueden arrastrar a adultos, buscar terrenos más altos e inscribirse en el Programa de Inscripción de Viajeros Inteligentes para recibir alertas.
El huracán Melissa subraya la creciente ferocidad de los huracanes del Atlántico, impulsada por el calentamiento de los océanos inducido por el cambio climático, que propicia su rápida intensificación (Melissa pasó de tormenta tropical a categoría 5 en menos de 48 horas).
Para la República Dominicana, este evento exige ayuda internacional inmediata, centrada en la purificación de agua, refugios temporales e infraestructura resiliente, para mitigar una crisis que se agrava.
Las autoridades locales deben priorizar el monitoreo en tiempo real a través de la aplicación COE y las actualizaciones del NHC, mientras que las estrategias a largo plazo deben enfatizar los sistemas de alerta temprana y la reforestación para frenar los deslizamientos de tierra.
Dado que el núcleo de la tormenta se dirige a Jamaica esta noche antes de rozar el este de Cuba, la República Dominicana podría experimentar su máximo impacto a mediados de semana; sin embargo, cualquier cambio de trayectoria hacia el norte podría intensificar las amenazas en la zona.
Se recomienda a los residentes: no se aventurse a salir; manténganse resguardados, conserven agua y prepárense para el aislamiento. La solidaridad mundial es crucial, ya que estos eventos “catastróficos” afectan desproporcionadamente a las naciones insulares vulnerables.

