
Guardiola tiene a De Bruyne en tan alta estima que describió al belga como el “segundo mejor” pasador con el que ha trabajado, después del gran Lionel Messi.
Desde su debut en septiembre de 2015, De Bruyne ha jugado 283 partidos de primera división y ha proporcionado 119 asistencias, segundo en la lista de todos los tiempos de la Premier League detrás de las 162 de Ryan Giggs, y ha marcado 72 goles.
Esas 190 participaciones en goles lo colocan en el cuarto lugar de la lista de la Premier League durante ese período, detrás de Mohamed Salah, Harry Kane y Son Heung-min.
Con 843 oportunidades creadas durante ese período, De Bruyne ha sido, por lejos, el jugador creativo más prolífico de la división, con el capitán del Manchester United, Bruno Fernandes, en segundo lugar con 535.
El partido contra el Bournemouth fue la 142.ª y última aparición de De Bruyne en casa para el City, y solo David Silva jugó más partidos de la Premier League en el Etihad con 160.
Cuando se le preguntó qué significaba el City para él, De Bruyne dijo que era “hogar”, “familia” y que sus hijos “eran el Manchester”.
El excentrocampista del Liverpool, Jamie Redknapp, declaró en Sky Sports: “¿Quién será el próximo De Bruyne en el fútbol mundial? No existen. Es como un unicornio, así que ni se molesten en buscar otro De Bruyne”.
No hay duda alguna de que es un genio. Para él es muy fácil.

