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Santiago de los Caballeros.— La jornada del domingo 16 de agosto de 2026 marcó el arranque público y transparente de la recolección de firmas físicas para el reconocimiento del movimiento Dominicanos Primero ante la Junta Central Electoral (JCE). La iniciativa, impulsada por Santiago Matías (Alofoke), se desarrolló desde las 9:00 a.m. en la avenida Marginal de Padre Las Casas, próximo al Parque Central.

Matías presentó la actividad como el inicio de un “reality” documentado en vivo a través de YouTube y Alofoke Radio Show, con el objetivo de mostrar “cómo crear un partido político desde cero”. La provincia 031 (Santiago) fue elegida como primera parada por el peso político y electoral del Cibao.
Contexto legal y requisitos
El 11 de agosto de 2026 Matías depositó formalmente la solicitud de registro. De acuerdo con la Ley 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, se requiere el respaldo equivalente al 2 % de los votos válidos de la última elección presidencial (2024: aproximadamente 4.365.147 votos válidos). Eso se traduce en al menos 87.303 firmas válidas (algunas referencias redondean cerca de 98.000), que la JCE verificará una por una contra el padrón electoral. Además, es obligatorio crear estructuras territoriales, incluyendo directorios municipales y locales.
El plazo es ajustado: el reconocimiento debe solicitarse con al menos 12 meses de antelación a las elecciones municipales de febrero de 2028. El proyecto se define como un “partido ciudadano” financiado únicamente por aportes del pueblo, sin “compromisos económicos” de procedencia dudosa. Previamente se habilitó un registro digital en dominicanosprimero.com y un mapa de avance territorial.
Desarrollo de la jornada e impacto
Medios como Telenoticias y CDN reportaron la presencia de “decenas” a “cientos” de personas de distintos sectores de Santiago, de otras provincias e incluso dominicanos residentes en Estados Unidos. Algunos posts en X hablaron de “largas filas” y “miles”, mientras Listín Diario tituló que la convocatoria reunió a “cientos”. Fue una actividad visible y mediática, con cobertura en televisión y redes, aunque no alcanzó las dimensiones de los mítines tradicionales de los partidos grandes.
La actividad se enmarcó en el aniversario de la Restauración y se destacó el carácter transparente del proceso, realizado a la vista de todos, en contraste con la opacidad que partidarios atribuyen a otras formaciones. Seguidores la calificaron de “éxito” y “fenómeno” que los partidos tradicionales deben observar.
No se divulgaron cifras oficiales exactas de firmas físicas recolectadas ese día, pues se trata del inicio de un proceso largo. Previamente, el mapa digital ya mostraba un avance significativo en Santiago, que alrededor del 14 de agosto había superado una meta provincial de registros de apoyo.
Polarización y cobertura
La convocatoria generó atención en medios digitales y redes, donde Alofoke cuenta con un alcance considerable. Algunos observadores señalaron, sin embargo, una cobertura limitada por parte de periódicos tradicionales. Se registraron tanto expresiones de apoyo, que resaltan la base orgánica de seguidores, como críticas que etiquetaron la iniciativa con términos despectivos.
Perspectivas y desafíos
Para el proyecto, la jornada demuestra capacidad de convocatoria más allá de las redes, inicia de forma documentada el cumplimiento de los requisitos legales y refuerza la narrativa de renovación y anti-establishment. Su influencia digital y experiencia mediática le otorgan ventajas en movilización orgánica y costos relativos bajos de cara a 2028.
Los desafíos, no obstante, son considerables: reunir y validar más de 87.000 firmas válidas, crear directorios en los 158 municipios, establecer casas nacionales y locales con los requisitos exigidos y construir una organización funcional. La JCE ha rechazado históricamente numerosas solicitudes. Analistas advierten, además, sobre la diferencia entre popularidad mediática y el conocimiento necesario para la gestión pública.
En el sistema político dominicano, Dominicanos Primero introduce un actor outsider con fuerte conexión popular, juvenil y de la diáspora. Puede presionar a los partidos tradicionales (PRM, PLD, PRSC y otros) a renovarse o competir por ese electorado. Matías ya había recibido ofertas de candidatura de varias organizaciones, incluida una apertura del PRSC.
Conclusión
La operación del 16 de agosto constituyó un arranque exitoso en términos de visibilidad, simbolismo y demostración de apoyo espontáneo, pero no el cierre de ninguna meta. Confirma que Matías ha pasado de los anuncios a la acción formal y que su base digital se traduce, al menos parcialmente, en presencia física.
El verdadero test será la capacidad de sostener la recolección a escala nacional, validar las firmas, construir una organización real y transformar la popularidad mediática en votos y una propuesta de gobierno creíble. Por ahora, Dominicanos Primero se posiciona como un fenómeno a seguir en la política dominicana, especialmente entre sectores jóvenes y descontentos con los partidos tradicionales. La cobertura y las reacciones reflejan tanto entusiasmo como el escepticismo habitual ante los outsiders.
