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WASHINGTON, 12 de mayo de 2026 – El presidente Donald J. Trump inauguró este lunes la nueva terraza de piedra del Jardín de las Rosas durante una cena con simpatizantes y agentes del orden, donde destacó las mejoras realizadas en la emblemática zona de la Casa Blanca y criticó los intentos fallidos de administraciones anteriores.
Ante un público que coreó con él el himno Proud to Be an American, Trump describió la transformación del jardín como un proyecto personal que resolvió problemas históricos de humedad. “Esto antes era pasto. Mi esposa me dijo: ‘Cariño, ¿qué hiciste con mi césped?’. Le respondí: ‘La gente se cansó de estar parada en el lodo’”, relató entre risas.
El mandatario explicó que la Casa Blanca está construida sobre un humedal, lo que mantenía el césped permanentemente mojado y generaba problemas durante las conferencias de prensa. “Las reporteras, en particular, no estaban contentas”, añadió. Por eso, decidió reemplazar el área con una terraza de granito negro que, según dijo, ya está terminada.
Trump también se refirió a la renovación del “reflecting pond”, el estanque reflectante que se extiende desde el Monumento a Lincoln hasta el Monumento a Washington. “El presidente Obama gastó 54 millones de dólares y lo dejó peor. Llevaban 40 años intentando arreglarlo”, afirmó. En contraste, su administración, en colaboración con el secretario del Interior, Doug Burgum, logró completar las obras por aproximadamente 3 millones de dólares y en tiempo récord. “Vamos a inaugurarlo esta semana”, anunció.
“Pensaban gastar entre 350 y 400 millones y tardar cuatro años. Yo llamé a gente que construye piscinas… y listo”, bromeó el presidente, quien también presumió de haber elegido el color “American flag blue” para la obra.
Durante el evento, enmarcado en la Semana Nacional de la Policía, Trump agradeció a varios miembros de su gabinete y equipo de seguridad. Destacó al vicepresidente J.D. Vance, al secretario de Seguridad Nacional Mark Wayne, al “border czar” Tom Homan, al director del FBI Kash Patel, al subdirector de la Casa Blanca Stephen Miller y al fiscal general interino Todd Blanch, a quien agradeció “por mantenerme fuera de la cárcel”.
El tono del discurso fue el habitual del presidente: informal, anecdótico y salpicado de bromas. En un momento, Trump bromeó sobre un posible dron y celebró que el 98 % de los asistentes habían votado por él. “Estos son mis amigos”, dijo.
La cena en el renovado Jardín de las Rosas marca una de las primeras grandes celebraciones en el espacio remodelado, que Trump presentó como un ejemplo de eficiencia y orgullo nacional frente a lo que describió como derroches e ineficiencias de gobiernos anteriores.

