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KIEV / MOSCÚ – En una de las operaciones más ambiciosas contra la infraestructura logística del Kremlin, fuerzas ucranianas atacaron con éxito este domingo 3 de mayo de 2026 la “flota en las sombras” de Moscú.
El presidente Volodymyr Zelenskyy confirmó que dos buques petroleros, piezas clave para evadir las sanciones internacionales, quedaron fuera de servicio tras ser impactados cerca del estratégico puerto de Novorossiysk.
Ofensiva coordinada en el Mar Negro
La operación, ejecutada conjuntamente por el Estado Mayor, el Servicio de Seguridad (SBU) y la Armada de Ucrania, utilizó drones navales de última generación para alcanzar a los navíos en la entrada del puerto.
“Estos buques ya no podrán ser utilizados para transportar crudo”, sentenció Zelenskyy, apoyado por grabaciones oficiales que muestran el momento exacto de las colisiones.
Novorossiysk es considerado un punto neurálgico para las exportaciones rusas, y este ataque representa un golpe directo a la capacidad de Moscú para financiar su esfuerzo bélico a través de los hidrocarburos.
El frente báltico: Ataque en Primorsk
La jornada de ayer no se limitó al sur. En un despliegue de alcance sin precedentes, drones ucranianos alcanzaron el puerto de Primorsk, en la región de Leningrado (Mar Báltico). A pesar de la distancia, los impactos provocaron incendios en la infraestructura portuaria que, según autoridades locales, ya han sido controlados sin reportarse derrames de crudo.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó haber interceptado o derribado 334 drones durante la noche, lo que evidencia la magnitud de la incursión ucraniana en múltiples frentes.
Impacto económico y social
Desde Kiev, se estima que Rusia ha perdido cerca de 7,000 millones de dólares en lo que va del año debido a esta campaña sistemática contra el sector petrolero. La respuesta del Kremlin no se ha hecho esperar, calificando las acciones como “amenazas terroristas” y anunciando una medida inusual: la reducción de los desfiles militares del 9 de mayo (Día de la Victoria) por motivos de seguridad.
Lamentablemente, la escalada del fin de semana también dejó un saldo trágico de víctimas civiles. Los ataques cruzados cobraron la vida de un hombre de 77 años en la región de Moscú y de tres civiles en las provincias ucranianas de Odesa y Jersón.
Ucrania ha advertido que sus capacidades de largo alcance seguirán expandiéndose “por mar, aire y tierra” hasta desmantelar por completo la logística de invasión rusa.



