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ESTOCOLMO – El gasto militar global ha alcanzado una cifra sin precedentes. Según el último informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), la inversión en defensa ascendió a $2.887 billones de dólares durante 2025, encadenando once años consecutivos de crecimiento sostenido.
Esta cifra representa el 2.5% del PIB mundial, el nivel más alto registrado desde 2009, lo que refleja un panorama de seguridad global cada vez más tenso y fragmentado.
El dominio de las potencias
El gasto se mantiene fuertemente concentrado: apenas cinco naciones acaparan el 58% del presupuesto militar total.
- Estados Unidos: Se mantiene a la cabeza con $954 mil millones, a pesar de una caída del 7.5% vinculada a la reducción de la ayuda directa a Ucrania.
- China: Con $336 mil millones, la potencia asiática suma 31 años ininterrumpidos de incrementos.
- Rusia: Elevó su gasto a $190 mil millones, destinando un crítico 7.5% de su PIB a la maquinaria bélica.
- Alemania: Protagonizó uno de los saltos más notables con un alza del 24% ($114 mil millones), superando el objetivo del 2% del PIB por primera vez.
- India: Cerró el grupo con $92.1 mil millones, presionada por la inestabilidad en sus fronteras.
Europa: El epicentro del reajuste
El continente europeo se convirtió en el principal motor del crecimiento global. Debido a la prolongada invasión rusa en Ucrania y la necesidad de una mayor autonomía respecto a Washington, el gasto regional subió un 14%. Destaca el caso de España, que disparó su inversión un 50% hasta alcanzar los $40.2 mil millones de dólares.
Por su parte, Ucrania ha llevado su economía al límite: su gasto creció un 20% ($84.1 mil millones), lo que supone un histórico 40% de su Producto Interno Bruto dedicado exclusivamente a la defensa.
Asia y Oriente Medio: Contrastes regionales
En Asia y Oceanía, el aumento del 8.1% fue impulsado por la carrera armamentista entre Taiwán (+14%) y China, mientras que Japón registró su cuota de PIB más alta desde 1958.
En contraste, Oriente Medio mostró una estabilidad engañosa (+0.1%). Si bien el gasto se mantuvo plano, potencias regionales como Israel e Irán registraron descensos reales en sus presupuestos, este último afectado severamente por la inflación.
Este escenario, advierten los expertos del SIPRI, consolida una tendencia de militarización global donde la diplomacia parece ceder terreno ante el fortalecimiento de los arsenales nacionales.




