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Teherán/Jerusalén, 17 de marzo de 2026 – Irán desató este martes una nueva andanada de misiles balísticos y drones contra Israel y varias bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, en el marco de la operación “True Promise 4” (Verdadera Promesa 4).
El ataque, calificado por fuentes iraníes como una represalia directa, se produce en el día 18 de una guerra abierta que ya ha cobrado miles de vidas y desestabilizado toda la región.
Según reportes de medios estatales iraníes y confirmaciones de agencias internacionales, la oleada incluyó misiles balísticos avanzados como el Sejjil, conocido como el “misil danzante” por su capacidad de maniobra evasiva, así como misiles de racimo.
Las sirenas antiaéreas sonaron en Jerusalén, Tel Aviv, Gush Dan, Sharon y Shomron, mientras se reportaron explosiones en el centro de Israel y caída de fragmentos en localidades como Abu Ghosh y Rishon Lezion.
En Israel, la ciudad sureña de Eilat fue alcanzada, dejando al menos siete heridos. En los Emiratos Árabes Unidos, un civil murió en Abu Dhabi por los fragmentos de un misil interceptado.
Fuentes iraníes justificaron el ataque como respuesta a la muerte de un bebé de cuatro días llamado Mojtaba en bombardeos previos de la coalición liderada por Estados Unidos e Israel.
El conflicto no se limitó a territorio israelí: Irán dirigió proyectiles hacia bases estadounidenses en Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
Drones y misiles también fueron interceptados sobre Arabia Saudita y Jordania, donde las defensas aéreas de la coalición permanecen en máxima alerta.í
Esta escalada ocurre mientras el conflicto entra en su tercera semana. La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026 con una ofensiva conjunta estadounidense-israelí que, entre otros objetivos, causó la muerte del entonces Líder Supremo de Irán, Ali Khamenei.
Su hijo, Mojtaba Khamenei, asumió recientemente el cargo de Líder Supremo y ha prometido una “resistencia más poderosa” contra lo que denomina “agresión estadounidense-israelí”.
Las fuerzas de defensa aérea israelíes, junto a sus aliados internacionales, han logrado interceptar la mayoría de los proyectiles, aunque algunos han logrado impactar causando daños materiales y víctimas civiles.
Expertos advierten que la intensidad de los ataques iraníes ha disminuido respecto a las primeras fases del conflicto, pero la capacidad de Irán para lanzar oleadas sucesivas mantiene en tensión a toda la región.
Hasta el momento, las autoridades israelíes y de los países del Golfo no han emitido un balance definitivo de daños, mientras que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó intercepciones exitosas sobre sus instalaciones.
El mundo observa con preocupación el riesgo de una conflagración mayor en Medio Oriente, en un momento en que las diplomacias internacionales intentan —sin éxito hasta ahora— abrir canales de desescalada

