Durante el partido de la Copa Mundial ODI Femenina ICC 2025 entre India y Pakistán, celebrado el 5 de octubre de 2025 en el Estadio R. Premadasa de Colombo, se produjo una controvertida expulsión por carrera de la abridora pakistaní Muneeba Ali en el cuarto over de su persecución.
Pakistán perseguía un objetivo de 248 después de que India registrara 247/9 en 50 overs, gracias a las contribuciones de Harleen Deol (46) y Richa Ghosh (35*).
El incidente se desarrolló de la siguiente manera: la lanzadora india Kranti Goud lanzó una bola larga que golpeó a Muneeba en la almohadilla, lo que provocó una apelación por LBW de India. La árbitra de campo, Jacqueline Williams, la declaró no out, considerando que la bola había salido del muñón de la pierna.
En ese momento, Muneeba se había salido ligeramente de su pliegue (una táctica común para contrarrestar el swing) y, al escuchar la apelación, rápidamente apoyó el bate detrás del pliegue.
Sin embargo, antes de que el tiro de la fildeadora Deepti Sharma desde el cordón de deslizamiento alcanzara los tocones y desprendiera los baules, Muneeba levantó brevemente su bate del suelo sin apoyar ninguna parte de su cuerpo ni equipo detrás de la línea. Esto provocó una confusión inmediata.
El tercer árbitro, Kerrin Klaaste, señaló inicialmente “no out” en la pantalla grande, lo que obligó a las jugadoras indias a regresar a sus posiciones. Sin embargo, tras revisar otros ángulos, la decisión se revirtió a “out” run-out.
El factor clave fue la Ley 30.1 del MCC (Rodamientos del bateador), que establece que un bateador es out si ninguna parte de su cuerpo o bate apoya el suelo detrás del pliegue de popping cuando el wicket se rompe. La Ley 30.1.2 establece una excepción solo si el bateador está “corriendo hacia o lanzándose hacia su terreno y perdiendo contacto debido al impulso”, una condición que Muneeba no cumplió, ya que estaba inmóvil y simplemente ajustando su postura.
Las repeticiones posteriores confirmaron que si India hubiera revisado el LBW, Muneeba también habría quedado fuera (decisión del árbitro sobre el impacto, pero el impacto fue en el tocón central).
La expulsión dejó a Pakistán con 6/1 después de 4 overs, con Muneeba fuera por un pato (2 carreras en 12 bolas, aunque algunos informes lo indican como 2).
El runout resultó crucial para inclinar firmemente la balanza a favor de India en este choque de alta rivalidad. Pakistán, ya bajo presión en un encuentro de la fase de grupos que debía ganar para mantenerse con vida en la contienda por las semifinales, perdió su agresivo primer partido temprano, interrumpiendo su ritmo de bateo.
La salida de Muneeba provocó un colapso, con Pakistán logrando solo 159 carreras en 42.3 overs, 88 carreras por debajo del objetivo.
Las lanzadoras de India aprovecharon la situación sin piedad: Kranti Goud (3/20) y Deepti Sharma (3/45) brillaron, mientras que Arundhati Reddy y Sneh Rana consiguieron dos wickets cada una.
El sólido 81 de Sidra Amin ofreció una breve resistencia a Pakistán, pero no pudieron recuperarse del golpe inicial. Para India, la victoria impulsó su tasa neta de carreras y consolidó su posición en la cima del Grupo A con dos victorias en dos partidos. Pakistán, con un récord de 0-2, enfrenta una creciente presión de cara a su próximo partido contra Sri Lanka.
El incidente agravó la tensión del partido, convirtiendo una expulsión rutinaria en un punto álgido que alimentó las historias de “drama arbitral” en los encuentros indo-pakistaníes.
Consecuencias y reacciones
La expulsión desató un caos inmediato en el campo y una crisis generalizada en Pakistán. La capitana Fatima Sana fue vista discutiendo acaloradamente con la cuarta árbitra, Kim Cotton, cerca del límite, gesticulando animadamente sobre las señales fluctuantes en la pantalla gigante y la inconsistencia percibida. Muneeba, visiblemente frustrada, dudó en abandonar el pliegue, manteniéndose firme durante varios minutos mientras sus compañeras la instaban a quedarse mientras los árbitros aclaraban.
El juego se detuvo durante más de cinco minutos —un tiempo inusualmente largo para una revisión de carrera— antes de que Sana le indicara a Muneeba que se fuera, lo que permitió que la siguiente bateadora, Sidra Amin, se lanzara al strike. Fuera del campo, las reacciones estallaron en redes sociales, especialmente en X (antes Twitter), donde la afición se mostró profundamente dividida.
Los aficionados pakistaníes lo criticaron por ser “injusto” y por “parcialidad arbitral”, con publicaciones que lamentaban la “mala suerte” de Muneeba y cuestionaban si el levantamiento del bate fue intencional o incidental. Un hilo viral destacó: “Sobreviví a un susto por LBW, pero me echaron justo después. ¿Estuvo realmente justificada esa expulsión?”.
La afición india, por su parte, celebró el “drama” y la “ejecución perfecta”, con comentarios como: “¡El bate está en el aire cuando la pelota golpea los tocones, dado en la revisión! ¡Controversia, júbilo y desilusión, todo en un mismo momento!”. Observadores neutrales elogiaron la función de la tecnología, pero criticaron la confusión inicial en la pantalla, calificándola de “evitable”.
Escrutinio arbitral: El incidente reavivó el debate sobre la transparencia en la toma de decisiones en el críquet femenino, con demandas de protocolos más claros en pantalla durante las revisiones.
Moral del equipo: La visible frustración de Pakistán pudo haber contribuido a la implosión de su bateo, como señalaron los analistas, quienes vincularon el wicket temprano con un “golpe psicológico”.
Frenesí mediático: Medios como ESPNcricinfo y Hindustan Times analizaron a fondo las leyes, mientras que el video oficial de Instagram de la ICC (con la comentarista Mel Jones) obtuvo más de 142.000 “me gusta”, explicando la decisión para educar a los aficionados.
No se reportaron sanciones formales (por ejemplo, multas por disentir) y el partido concluyó sin más interrupciones.
Finalmente, la destitución se confirmó como correcta bajo las condiciones de juego de la ICC, lo que subraya el énfasis del críquet en los márgenes estrechos y la precisión tecnológica.
Expertos, incluyendo exjugadoras, afirmaron que, si bien la secuencia fue “inusual”, las reglas se aplicaron fielmente: el breve levantamiento del bate de Muneeba la descalificó de la excepción de “momentum”, y la superposición de LBW añadió ironía sin alterar el resultado.
El episodio sirve como recordatorio de la intensidad de la rivalidad indo-pakistaní, donde incluso una sola decisión puede eclipsar un resultado desigual (la contundente victoria de India por 88 carreras). Para Pakistán, destaca la necesidad de compostura bajo presión; para los árbitros, mejores herramientas de comunicación.
En el aspecto positivo, atrajo la atención mundial al críquet femenino, impulsando la audiencia de la Copa del Mundo. Como señaló Jones en el análisis de la ICC: “La ley es clara: si se anota o se elimina”. De cara al futuro, se espera un cumplimiento más estricto de los protocolos para evitar interrupciones similares, asegurando que la atención se centre en la habilidad por encima de la controversia.

