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Rafael Paz es un miembro destacado de la Dirección Política de Fuerza del Pueblo (FP), el principal partido de oposición de la República Dominicana, liderado por el expresidente Leonel Fernández.

También preside FP en el Distrito Nacional (DN), lo que lo convierte en una figura clave en la organización y comunicación del partido. Paz tiene una presencia frecuente en los medios, siendo un firme defensor del legado de Fernández y un crítico acérrimo del Partido Revolucionario Moderno (PRM) del presidente Luis Abinader.
Sus actividades incluyen declaraciones públicas sobre política económica, estrategia del partido y posicionamiento electoral, enfatizando a menudo la democracia interna y el liderazgo basado en el mérito dentro de FP.
Las contribuciones de Paz han fortalecido significativamente el perfil de FP como la principal fuerza de la oposición, especialmente de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Como estratega y comunicador, ha contribuido a consolidar las estructuras territoriales del partido, lo que le ha permitido al FP dominar las encuestas de simpatizantes en zonas clave como la DN, superando tanto al PRM como al Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Sus apariciones en medios, como en programas como El Sol de la Mañana y La Capi Cuá con Varsovia, permiten al FP proyectar una imagen unificada y progresista, centrada en la participación juvenil y en propuestas de gobernanza modernas.
Al destacar los logros pasados de Fernández, como la elevación de la calificación de riesgo país a máximos históricos durante sus presidencias, Paz refuerza la narrativa de competencia y estabilidad del partido.
En un contexto más amplio, las críticas de Paz a las deficiencias del gobierno (por ejemplo, la escasez de electricidad, el deterioro de los servicios públicos, la inflación y las ineficiencias burocráticas) han alimentado el discurso público sobre el descontento económico, posicionando al FP como la alternativa viable al mandato quinquenal del PRM.
Esto ha contribuido al autoproclamado crecimiento del FP, y Paz afirma que el partido va camino de superar al PRM como la principal fuerza política del país, priorizando la movilización popular en lugar de los nombramientos desde arriba.
El papel activo de Paz ha tenido resultados dispares para FP. En el lado positivo, ha galvanizado a la base del partido al fomentar un sentido de esperanza y urgencia por el cambio en medio de los fracasos percibidos del gobierno, como se ve en sus llamados a los dominicanos a rechazar las condiciones “insostenibles” y trabajar por la transformación.
Esto ha ayudado a FP a integrar un nuevo liderazgo y a expandirse más allá del atractivo personal de Fernández, ya que Paz prioriza los procesos institucionales sobre las alianzas por ahora, lo que podría ampliar el atractivo del partido a los votantes más jóvenes y a los sectores urbanos.
Sus defensas contra las “calumnias” y las obsesiones históricas del PRM han neutralizado algunos ataques, manteniendo a FP a la ofensiva.
Sin embargo, las consecuencias incluyen un mayor escrutinio interno. En abril de 2024, la exclusión de Paz de las elecciones senatoriales de la Circunscripción 1 —derivada de un proceso de encuesta defectuoso presuntamente explotado por adversarios externos— provocó una inusual ruptura pública, con los líderes de FP instando a Fernández a intervenir para encontrar una solución “legítima” que preservara la unidad y la confianza.
Aunque Paz sigue siendo una figura central (lo que sugiere una solución), este episodio expuso vulnerabilidades en la selección de candidatos, arriesgando la alienación de militantes de nivel medio y amplificando la percepción de favoritismo.
En el ámbito externo, su retórica agresiva ha intensificado la polarización política, provocando la reacción del PRM y potencialmente alienando a los votantes moderados que ven a Paz como excesivamente centrado en Fernández.
Rafael Paz encarna la doble estrategia de FP: aprovechar la duradera popularidad de Fernández (descrita por Paz como una opción viable “en cualquier escenario”) e institucionalizar el partido para su viabilidad a largo plazo.
Su rol ha elevado innegablemente a FP de un grupo disidente posterior a 2020 a la principal contienda del PRM, con avances tangibles en profundidad organizativa y participación ciudadana.
Sin embargo, la controversia electoral de 2024 subraya un riesgo clave: la excesiva dependencia de figuras carismáticas como Paz y Fernández podría obstaculizar el crecimiento meritocrático si fallan los mecanismos internos.
A partir de octubre de 2025, con la candidatura presidencial aplazada para ajustarse a los plazos legales, la influencia de Paz posiciona bien a FP para 2028, siempre que traduzca el impulso retórico en contenido político y resuelva las divisiones persistentes. En un panorama polarizado, su inquebrantable defensa mantiene la relevancia de FP.

