El Jeffrey desata intensa polémica al llamar a la población y a los artistas a armarse ante la ola delictiva

0
32

Especial para los seguidores de codigopostalrd.net

SANTO DOMINGO.– El reconocido merenguero dominicano José Gabriel Severino, artísticamente conocido como «El Jeffrey», ha provocado un profundo debate en la sociedad dominicana tras realizar unas explosivas declaraciones en las que confesó estar fuertemente armado y exhortó a la ciudadanía a hacer lo mismo para defenderse de la delincuencia.

La reacción del artista se produjo de manera visiblemente afectada tras el asalto perpetrado contra su colega de la industria musical, Julián Oro Duro, un trágico incidente de violencia que culminó con el asesinato de la esposa de este último.

“No voy a dejar que me maten”

En declaraciones ofrecidas a diversos medios de comunicación, entre ellos la plataforma del periodista Roberto Cavada, El Jeffrey manifestó sentir un profundo temor al transitar por las calles del país. Sin embargo, enfatizó de forma tajante su negativa a abandonar la nación.

«Yo no voy a salir corriendo de mi país, yo soy dominicano. Yo ando con miedo en las calles, yo compré cuatro cajas de tiros, ando armado y voy a sacar mi Uzi… Artistas, ármense todos; ciudadanos, ármense todos. No voy a dejar que me maten», exclamó el intérprete de manera contundente.

Además de su llamado al armamentismo civil, el merenguero cuestionó severamente a las autoridades sobre la facilidad con la que los delincuentes adquieren armamento de alto calibre. Hizo un llamado directo al presidente de la República, Luis Abinader, y al director de la Policía Nacional para que investiguen de dónde provienen las armas que utilizan los jóvenes en los barrios para cometer actos delictivos.

Impacto y consecuencias del pronunciamiento

El discurso del cantante ha generado una inmediata ola de repercusiones en la opinión pública y el entorno legal:

  • Polarización social: Un sector de la población civil ha mostrado empatía hacia las palabras del artista, considerándolas un reflejo genuino de la impotencia colectiva ante la inseguridad. No obstante, amplios sectores critican el pronunciamiento al considerar que promueve la justicia por mano propia y la cultura de la violencia.
  • Cuestionamiento legal: El uso y posesión de armas de ráfaga o automáticas (como el subfusil Uzi mencionado por el artista) se encuentra estrictamente regulado y, en su mayoría, restringido para el uso civil ordinario según las leyes de control de armas de la República Dominicana. Sus declaraciones colocan bajo la lupa el tipo de permisos de armas que poseen las figuras públicas.
  • Presión al plan de seguridad ciudadana: El caso reaviva la discusión mediática sobre la efectividad de las reformas policiales y los programas gubernamentales de desarme de la población civil, evidenciando una percepción de vulnerabilidad en la clase artística y la ciudadanía general.

Conclusiones del hecho

El incidente pone de manifiesto que el impacto de la criminalidad ha alcanzado niveles de saturación emocional incluso en figuras de alta visibilidad pública. Mientras que las autoridades continúan instando a mantener la confianza en los canales institucionales y los cuerpos del orden, las declaraciones de El Jeffrey quedan registradas como uno de los síntomas más crudos del debate actual sobre la seguridad ciudadana y el derecho a la legítima defensa en el país.

DEJE SU RESPUESTA

Please enter your comment!
POr favor, entre su nombre