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SANTO DOMINGO ESTE.– Un impactante vuelco dio la investigación sobre el asalto y posterior asesinato de Zenaida Socorro Castillo, de 60 años, esposa del reconocido merenguero dominicano Julián Oro Duro. Tras la entrega y posterior confesión de uno de los delincuentes implicados, las autoridades confirmaron que el crimen no fue un acto al azar, sino una traición planificada desde el entorno de las víctimas.

La confesión que esclareció el caso
El detenido, identificado como Kevin Dariel Germán Troncoso, admitió ante las autoridades su participación en el hecho y desveló detalles que estremecieron a la opinión pública. Según sus declaraciones, el autor material del homicidio era una persona plenamente conocida por la familia.
La familiaridad era tal que, el día del suceso, la señora Zenaida le abrió la puerta de su residencia de forma voluntaria, conversó con él en la sala e incluso le preparó un jugo de limón antes de ser atacada de manera violenta. Asimismo, el asaltante confeso señaló que la logística y la información sobre los movimientos de la casa fueron entregadas por un exchofer del artista, quien planificó el robo sabiendo que encontrarían bienes de valor.
Impacto y consecuencias
El suceso ha dejado profundas secuelas tanto en el ámbito judicial como en el entorno familiar del artista:
- Estado crítico del artista: Gilberto Julián Sarante Perdomo (“Julián Oro Duro”) llegó a la vivienda en medio del asalto, siendo agredido brutalmente por los malhechores. El diagnóstico médico confirmó lesiones craneofaciales severas y una hemorragia intracraneal, por lo que fue ingresado de urgencia en un centro de salud bajo pronóstico reservado.
- Persecución policial: Tras la entrega de Germán Troncoso, la Policía Nacional desplegó intensos operativos de búsqueda para localizar al exchofer y al autor material del crimen, quienes emprendieron la huida tras percatarse de que el caso había sido esclarecido.
- Consternación social: La sociedad dominicana ha reaccionado con profunda indignación ante el ensañamiento contra la señora Castillo y el nivel de premeditación del delito, reabriendo el debate sobre la seguridad y el peligro de la delincuencia originada en los círculos de confianza de figuras públicas.
Conclusiones del hecho
Las declaraciones tomadas por el Ministerio Público modifican por completo la tipificación del caso. La investigación penal concluye de forma preliminar que se trató de un robo agravado y homicidio planificado por encargo, descartando la teoría de un asalto fortuito de calle. El testimonio del detenido se convertirá en la pieza central de la Fiscalía para solicitar la pena máxima contra todos los autores intelectuales y materiales involucrados en esta tragedia.
