Sergio Vargas desata fuerte polémica al cuestionar el estilo de vida de Alex Bueno tras su fallecimiento

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Santo Domingo, 24 de junio de 2026 – El merenguero Sergio Vargas, conocido como “El Negrito de Villa”, se ha convertido en el centro de una intensa controversia en el mundo del merengue dominicano tras emitir declaraciones sobre la muerte de su colega Alex Bueno, ocurrida el pasado 18 de junio.

Bueno, quien había luchado contra un tumor cerebral diagnosticado en 2025 que derivó en cáncer, falleció dejando un profundo duelo en la farándula local. Sin embargo, las palabras de Vargas en una entrevista en El Sol de la Tarde (ZOL FM), realizadas casi inmediatamente después del deceso, generaron rechazo generalizado.

“No murió de un infarto”: el mensaje de Vargas

En el espacio radial, Vargas expresó condolencias al tiempo que lanzó un duro mensaje de salud pública. Afirmó que Alex Bueno “no murió de un infarto”, sino “como producto del desorden de una vida que no debió llevar durante su carrera”.

El artista recordó el gran potencial que tuvo Bueno a finales de los años 80, comparando la inversión y promoción que merecía con la recibida por figuras como Juan Luis Guerra. Además, mencionó a otros merengueros que han enfrentado problemas de salud por estilos de vida similares, como Raffy Peralta y Bobby Rafael, y llamó a las nuevas generaciones de artistas y seguidores a “cuidar su salud” y aprender del ejemplo.

Vargas enmarcó sus declaraciones como un “amor duro” de un contemporáneo —es apenas tres años mayor que Bueno— que compartió con él los mismos sueños al llegar a la capital. Insistió en el respeto por el talento y el legado de su colega, pero subrayó las consecuencias de los “excesos” y “debilidades”.

Reacciones de rechazo y acusaciones

La oportunidad y la crudeza de los comentarios, realizados en pleno duelo, provocaron una ola de críticas. Muchos consideraron las declaraciones insensibles, oportunistas y carentes de respeto hacia el fallecido y su familia, recordando el dicho popular de “no hablar mal de los muertos”.

El compositor y productor Roy Tavaré fue uno de los más duros. En un video publicado en redes, pidió a Vargas que “se cortara la lengua” con tijeras y dejara descansar en paz a Bueno. En las redes sociales y círculos artísticos se multiplicaron las acusaciones de envidia, hipocresía y búsqueda de atención. Algunos usuarios lo calificaron como “el más indeseable”, mientras que otros cuestionaron por qué repetía patrones similares.

La defensa de Vargas: “Palabras sacadas de contexto”

Días después, el 23 de junio, Vargas respondió en una llamada al programa de Frederick Martínez “El Pachá” en Nueva York. Defendió que sus palabras fueron sacadas de contexto y distorsionadas por los medios. Aseguró que nunca habló mal de Alex Bueno, a quien consideraba un amigo y hermano, y que sus críticas iban dirigidas al “entorno” y a los problemas de estilo de vida, no a la persona.

Reiteró que su mensaje era sincero y preventivo para los artistas más jóvenes. Respecto a Roy Tavaré, contraatacó con dureza, llamándolo “delincuente”, acusándolo de buscar vistas y monetización, y recordando sus problemas legales que, según Vargas, le impiden regresar a República Dominicana.

Vargas también enfatizó su cercanía con la familia de Bueno y el dolor genuino que siente por la pérdida, calificándose como una persona “de Dios” que prefiere decir la verdad aunque incomode.

Impacto en la farándula merenguera

El caso ha dominado la noticia del entretenimiento dominicano durante varios días, generando debates sobre el equilibrio entre “decir la verdad” y respetar el duelo. Mientras algunos aplauden a Vargas por su honestidad y por poner el foco en la salud de los artistas, otros consideran que el timing fue equivocado y dañó su imagen.

Hasta finales de junio de 2026 no se reportan consecuencias profesionales mayores (como cancelaciones de presentaciones), pero el episodio ha polarizado a seguidores y ha puesto en evidencia las tensiones existentes en la industria del merengue respecto a excesos, responsabilidad personal y manejo público del luto.

El incidente deja una lección abierta: en una cultura que valora profundamente el respeto a los muertos, convertir una tragedia en “momento de enseñanza” sigue siendo un terreno delicado, incluso cuando la intención sea preventiva. El tiempo dirá si esta polémica fortalece la imagen de Vargas como artista franco o si termina restándole empatía ante el público.

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