Fracasa el “Cese al fuego”: Ataque y Contraataque reinicia “La Guerra” entre Estados Unidos, Israel e Irán

0
29

Especial para los seguidores de codigopostalrd.net 28 de mayo de 2026

TEHERÁN/WASHINGTON — El 28 de febrero de 2026 marcó el inicio de una confrontación militar directa sin precedentes entre Estados Unidos, Israel e Irán. En lo que ha sido denominado como la fase de “Ataque y Contraataque”, Washington y Tel Aviv lanzaron una ofensiva a gran escala contra el régimen iraní, que respondió con una oleada de misiles y drones contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región.

Esta escalada se construyó sobre tensiones previas, particularmente la Guerra de los Doce Días de junio de 2025, cuando Israel atacó instalaciones iraníes y Estados Unidos realizó strikes limitados contra sitios nucleares en Fordow, Natanz e Isfahán.

La Ofensiva: EE.UU. e Israel contra Irán

El 28 de febrero de 2026, fuerzas aéreas y navales conjuntas de Estados Unidos e Israel ejecutaron una serie masiva de ataques aéreos y con misiles contra Irán. Los objetivos incluyeron bases militares, edificios gubernamentales, infraestructuras nucleares y de misiles balísticos, además de objetivos de alto valor como líderes del régimen.

Los resultados fueron significativos: la muerte del Líder Supremo Ali Khamenei, varios comandantes de alto rango de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y daños graves a las defensas antiaéreas y capacidades nucleares de Irán. La administración estadounidense justificó la operación como necesaria para lograr un “cambio de régimen” o, al menos, una degradación severa del programa nuclear y de misiles iraní.

Sin embargo, los ataques también generaron un alto costo civil. Reportes independientes hablan de entre cientos y más de 1.500 civiles muertos, con impactos en zonas cercanas a escuelas, hospitales y sitios patrimoniales. Millones de iraníes se vieron desplazados.

La Contraofensiva: La Respuesta Iraní

Irán no tardó en responder. En oleadas sucesivas, lanzó cientos de misiles balísticos y drones contra Israel, bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico (Catar, Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, entre otras) y objetivos aliados.

Aunque los daños fueron limitados en comparación con la ofensiva inicial —con varios soldados estadounidenses muertos, decenas de heridos y daños a aeronaves y bases—, Irán logró impactos simbólicos y económicos. Sus fuerzas y proxies también contribuyeron al cierre temporal del Estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% del petróleo y gas licuado mundial. Esta acción provocó un fuerte aumento en los precios del crudo, disrupciones en el transporte marítimo y un salto en los costos de seguros.

Impactos Militares, Económicos y Humanos

La campaña dejó a Irán con sus defensas aéreas y capacidad de producción de misiles muy degradadas, aunque expertos difieren sobre el alcance a largo plazo del daño a su programa nuclear (estimaciones varían entre meses y varios años).

Del lado estadounidense e israelí, se logró superioridad aérea inicial, pero a costa de pérdidas de aeronaves y un notable desgaste de municiones. El conflicto también expuso la vulnerabilidad de las bases estadounidenses en la región.

En cifras aproximadas:

  • Decenas de militares estadounidenses afectados.
  • Cientos o miles de bajas iraníes (militares y civiles).
  • Daños significativos en infraestructura iraní y desplazamientos masivos.

Económicamente, los mercados energéticos mundiales sufrieron volatilidad, con picos pronunciados en el precio del petróleo. El cierre del Estrecho de Ormuz generó preocupación global sobre la seguridad energética.

Repercusiones Regionales y Geopolíticas

El conflicto debilitó aún más el “Eje de la Resistencia” iraní, tras los golpes previos a Hezbolá y el régimen de Bashar al-Assad en Siria. Varios países del Golfo, afectados por los contraataques iraníes, mostraron respuestas mixtas, con algunos participando en acciones contra Teherán.

Políticamente, en Irán se abrió un proceso de sucesión (con Mojtaba Khamenei como posible figura emergente), mientras que en el ámbito internacional surgieron tensiones entre aliados. Países europeos criticaron la falta de consulta previa por parte de Washington.

Situación Actual: Cese al Fuego Frágil

A principios de abril de 2026 se alcanzó un cese al fuego condicional, mediado por Pakistán. Las conversaciones continúan, centradas en la reapertura del Estrecho de Ormuz, sanciones, el programa nuclear y limitaciones a misiles. Sin embargo, la tregua es precaria: se reportan violaciones, nuevos ataques estadounidenses cerca de Bandar Abbas e Irán mantiene votos de retaliación.

Conclusión

El episodio de “Ataque y Contraataque” demostró la capacidad de Estados Unidos e Israel para realizar operaciones de decapitación y ataques profundos, pero también reveló los límites de controlar la escalada y la resiliencia asimétrica de Irán. Aunque no se produjo un colapso total del régimen iraní, sus capacidades quedaron severamente debilitadas.

El alto costo humano, económico y militar para todas las partes subraya por qué ambos bandos tienen incentivos para buscar una desescalada, aunque la desconfianza mutua hace que cualquier acuerdo sea frágil. El conflicto recordó al mundo los enormes riesgos de una confrontación directa entre EE.UU. e Irán, que fácilmente podría desestabilizar la región y la economía global.

La situación sigue siendo fluida. El éxito de las conversaciones en curso determinará si esta crisis se convierte en un capítulo cerrado o en el preludio de una nueva ronda de violencia.

DEJE SU RESPUESTA

Please enter your comment!
POr favor, entre su nombre