Especial para los seguidores de codigopostalrd.net
WASHINGTON / ISLAMABAD – El Gobierno de Estados Unidos y representantes iraníes mantienen conversaciones activas para concretar una segunda ronda de negociaciones de paz presenciales, que podría celebrarse esta misma semana en Islamabad, Pakistán.
El anuncio se produce tras el fracaso de la primera reunión el fin de semana pasado en la capital pakistaní y en medio de un frágil alto el fuego de dos semanas que expira el próximo 22 de abril de 2026.
Según fuentes diplomáticas citadas por Euronews y el Council on Foreign Relations, la Casa Blanca y el presidente Donald Trump han señalado a Islamabad como la sede más probable para el nuevo encuentro.
Trump elogió públicamente la mediación de Pakistán y de su jefe militar, el mariscal de campo Asim Munir, quien ha facilitado el diálogo entre las partes.
Los principales obstáculos persisten en tres frentes clave: el programa nuclear iraní, especialmente sus reservas de uranio altamente enriquecido; el control y la reapertura total del Estrecho de Ormuz; y las exigencias de Teherán de reparaciones por los daños de guerra.
El vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación estadounidense en la primera ronda, reiteró la posición de Washington: Irán debe comprometerse formalmente a no desarrollar armas nucleares a cambio de un “gran pacto” que permita la recuperación y prosperidad de la economía iraní.
Paralelamente a la vía diplomática, Estados Unidos mantiene una fuerte presión militar al haber impuesto un bloqueo naval a los puertos iraníes desde el pasado 13 de abril.
Aunque han circulado informes sobre una posible solicitud estadounidense para extender la tregua actual, la Casa Blanca negó haber presentado una petición formal. “Las conversaciones son productivas y continúan”, indicó un portavoz oficial.
Pakistán sigue al frente de los esfuerzos de mediación. Delegaciones viajan constantemente entre Washington y Teherán, mientras el primer ministro Shehbaz Sharif inició una gira por Arabia Saudita, Turquía y Qatar para recabar apoyo regional al proceso de paz, según Al Jazeera.
En un desarrollo paralelo que podría influir en la estabilidad del acuerdo con Irán, se celebran en Washington conversaciones históricas entre Israel y Líbano con el objetivo de alcanzar un cese de hostilidades separado.
La comunidad internacional observa con atención estas negociaciones, que podrían marcar un punto de inflexión en la crisis regional si ambas partes logran superar los puntos de fricción pendientes antes de que expire el alto el fuego el 22 de abril.

