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WASHINGTON D.C. – En un movimiento inusual que ha sacudido tanto el tablero político como el religioso, el expresidente Donald Trump eliminó este domingo una polémica imagen de su red social, Truth Social, apenas unas horas después de haberla publicado el pasado 12 de abril de 2026.
La representación, generada por inteligencia artificial, desató una oleada de críticas que incluyeron a sus aliados más cercanos en los sectores cristianos conservadores.
Entre la sanación y la blasfemia
La ilustración mostraba a Trump vestido con una túnica blanca y un manto rojo, vestimenta tradicionalmente asociada a la iconografía de Jesucristo.
En la escena, el mandatario aparecía realizando una “imposición de manos” sobre una persona enferma, rodeado de un despliegue de simbolismo patriótico: soldados, águilas calvas, la Estatua de la Libertad y la bandera estadounidense.
Para analistas políticos, esta composición busca consolidar una narrativa de “figura mesiánica” o salvadora de la nación. Sin embargo, para muchos líderes religiosos, la imagen cruzó una línea teológica sagrada.
Conflicto con el Vaticano y reacciones
El incidente ocurre en un momento de alta tensión diplomática y religiosa, poco después de que Trump criticara abiertamente al Papa León XIV.
El mandatario calificó al Sumo Pontífice de “débil en política exterior” debido a sus posturas antibelicistas, lo que ya había generado malestar entre el electorado católico.
Ante la controversia, figuras conservadoras expresaron su rechazo, calificando la publicación de “blasfema” por utilizar iconografía sagrada para la exaltación personal.
La defensa: “¿Un trabajador de la Cruz Roja?”
Tras la eliminación del post, Trump intentó suavizar el impacto en declaraciones a los medios. El mandatario negó rotundamente haber intentado personificar a Jesús, alegando una interpretación puramente humanitaria de la IA.
“No pretendía ser eso. Pensé que la imagen me retrataba como un médico o un trabajador de la Cruz Roja ayudando a la gente a mejorar”, afirmó, buscando desligarse de la interpretación mesiánica que sus propios seguidores defendieron inicialmente como una metáfora para “sanar a la nación”.
A pesar de la retirada del contenido, el debate sobre el uso de la IA en la propaganda política y los límites de la iconografía religiosa parece estar lejos de terminar.

