Especial para los seguidores de codigopostalrd.net
WASHINGTON D.C. – En una jornada marcada por la máxima tensión global, el presidente Donald Trump afirmó este lunes 13 de abril de 2026 que representantes del gobierno de Irán se comunicaron con su administración a primeras horas de la mañana.
Según el mandatario, Teherán ha manifestado una disposición inmediata para negociar, asegurando que ellos quieren “llegar a un acuerdo muy pronto”.
Estas declaraciones, emitidas desde la Casa Blanca, surgen apenas horas después de que Estados Unidos hiciera efectivo un bloqueo naval sobre los puertos iraníes, una medida drástica tomada tras el colapso de las negociaciones de paz celebradas el pasado fin de semana en Islamabad, Pakistán.
El factor nuclear y la “línea roja” del bloqueo
Trump fue enfático al señalar que el programa atómico de Teherán sigue siendo el punto de quiebre. “Irán no tendrá un arma nuclear”, sentenció, subrayando que cualquier pacto futuro está estrictamente condicionado a que el país persa renuncie por completo a sus ambiciones nucleares.
El bloqueo naval entró en vigor oficialmente a las 10:00 ET de este lunes. El presidente lanzó una advertencia directa a las fuerzas iraníes: cualquier embarcación de “ataque rápido” que se aproxime a la zona de exclusión será “eliminada inmediatamente”.
Una tregua que pende de un hilo
A pesar de la movilización militar, técnicamente sigue vigente el alto el fuego de dos semanas anunciado el pasado 7 de abril. No obstante, analistas internacionales describen esta tregua —que expira el 22 de abril— como “extremadamente frágil”.
La crisis ya ha golpeado los mercados globales. Debido a la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, los precios del petróleo han vuelto a dispararse, superando la barrera de los 100 dólares por barril, lo que genera temores de una nueva crisis inflacionaria.
Reacciones y fracturas internacionales
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán calificó el despliegue estadounidense como una “guerra ilegal” y advirtió que el bloqueo no es solo un ataque contra su nación, sino una represalia directa contra la economía global.
Por otro lado, el frente de aliados de Washington muestra fisuras. El primer ministro británico, Keir Starmer, junto a otros líderes de la OTAN, han confirmado que sus países no participarán en las operaciones del bloqueo naval.
En el plano diplomático-religioso, Trump volvió a arremeter contra el Vaticano. Criticó duramente al Papa León XIV por su firme postura antibélica, calificándolo de ser “terrible para la política exterior”.
Escenario incierto
Aunque el presidente Trump se mostró confiado en que la presión económica y militar obligará a Irán a ceder, cerró su intervención con una advertencia ominosa: si no se alcanza un acuerdo definitivo al finalizar la tregua el próximo 22 de abril, las consecuencias para Teherán “no serán agradables”.

