CABO CAÑAVERAL – En un hito que marca el regreso definitivo de la humanidad al espacio profundo, la misión Artemis II de la NASA ha completado con éxito su salida de la órbita terrestre.
Este 2 de abril de 2026, durante su segundo día de vuelo, la nave Orion ejecutó la maniobra crítica de Inyección Trans-Lunar (TLI), poniendo rumbo directo hacia el satélite natural.
Rumbo a la Luna: Una maniobra de precisión
A las 7:49 p.m. ET, los motores de la etapa superior del cohete se encendieron durante casi seis minutos. Este impulso fue suficiente para que la Orion escapara de la gravedad de la Tierra.
Inmediatamente después del encendido, la nave comenzó a alejarse a gran velocidad; pocos minutos más tarde, ya superaba las 2,780 millas (4,470 km) de distancia de nuestro planeta, una cifra que aumenta por segundo.
Tripulación en “excelente estado”
A bordo, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen mantienen un ritmo de trabajo constante. Según los informes de control de misión, la tripulación se encuentra en excelente estado físico y anímico.
Durante las últimas horas, han realizado las siguientes actividades:
Pruebas de sistemas: Verificación exhaustiva de los soportes vitales que los mantendrán a salvo fuera de la protección terrestre.
Acondicionamiento físico: Uso del nuevo dispositivo de volante (flywheel) para combatir los efectos de la microgravedad.
Mantenimiento: La resolución exitosa de un fallo temporal en el sistema de gestión de residuos (inodoro), que ya opera con normalidad.
La hoja de ruta hacia el lunes
El cronograma de la misión apunta a que la Orion alcance la vecindad lunar el próximo lunes 6 de abril. Los astronautas no aterrizarán, sino que realizarán un sobrevuelo histórico por la cara oculta de la Luna, acercándose a una distancia de entre 4,000 y 6,000 millas de la superficie rocosa.
Tras rodear el satélite, la nave utilizará una trayectoria de “retorno libre”, aprovechando la gravedad lunar para impulsarse de vuelta a casa. Si todo marcha según lo previsto, el amerizaje en el Océano Pacífico ocurrirá el 10 de abril.
Para quienes deseen observar el progreso de este viaje histórico, la NASA mantiene activo el Rastreador AROW, donde se puede verificar la posición, velocidad y distancia de la nave en tiempo real.

