Teherán/Washington/Tel Aviv, 24 de marzo de 2026 (Reuters/CNN/BBC) – La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, conocida como Operación Furia Épica (Operation Epic Fury) por parte estadounidense e israelí, cumple este martes su cuarta semana sin un alto el fuego a la vista. A pesar de las declaraciones del presidente Donald Trump sobre “conversaciones productivas” y un posible aplazamiento de ataques mayores, Irán lanzó este martes nuevas oleadas de misiles contra Israel —que alcanzaron zonas de Tel Aviv— y negó cualquier diálogo directo con Washington, calificándolo de “noticias falsas”.nytimes.com
Últimos acontecimientos (23-24 de marzo)
El lunes, el presidente Trump anunció que había mantenido “conversaciones muy buenas y productivas” con interlocutores iraníes (posiblemente a través de canales indirectos involucrando a su enviado especial y Jared Kushner) y pospuso por cinco días los ataques planeados contra la red eléctrica y plantas de energía iraníes, vinculándolo a un posible “resolución completa y total de las hostilidades”. Irán rechazó inmediatamente cualquier negociación, tachando las afirmaciones estadounidenses de operación psicológica y “fake news”. Horas después, Teherán lanzó múltiples oleadas de misiles contra Israel, mientras las fuerzas israelíes respondieron con nuevos ataques en el “corazón de Teherán”.reuters.com
Estados del Golfo como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos evalúan una mayor implicación, y Pakistán se ha ofrecido como posible sede para conversaciones de paz.
Panorama estratégico y riesgos
Desde la perspectiva de Washington y Tel Aviv, la operación ha logrado degradar gravemente las capacidades convencionales iraníes (armada, producción de misiles y defensas aéreas), reduciendo la amenaza nuclear a corto plazo con un número relativamente bajo de bajas propias. Sin embargo, persisten dudas sobre la estrategia a largo plazo, la planificación posconflicto y el desgaste de reservas de municiones.
Irán, aunque fracturado, mantiene resiliencia a través de acciones asimétricas y por delegación. El nuevo liderazgo bajo Mojtaba Khamenei ha mostrado continuidad en la línea dura. Expertos advierten de riesgos mayores: posible caos regional, flujos de refugiados, fortalecimiento de actores no estatales y complicaciones con potencias como China y Rusia.
A 24 de marzo de 2026, el conflicto sigue dinámico. El plazo mencionado por Trump (hasta el 27 de marzo en algunos reportes) y los continuos intercambios de ataques mantienen la incertidumbre. Una resolución rápida podría dejar a Irán significativamente debilitado; una prolongación aumenta los peligros de fragmentación y escalada regional.
Los acontecimientos evolucionan rápidamente y podrían cambiar con cualquier avance (o fracaso) en los canales indirectos, decisiones de los países del Golfo o nuevos ataques de envergadura. Medios internacionales como CNN, BBC, Reuters, The New York Times y Al Jazeera continúan monitoreando la situación en tiempo real.
