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Nukuʻalofa, Tonga – 24 de marzo de 2026 — Un fuerte terremoto de magnitud preliminar 7.6 sacudió este martes las islas de Tonga a las 5:37 p.m. hora local, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El sismo, ubicado a una profundidad de 237.5 km, tuvo un impacto limitado en la superficie y no generó daños estructurales ni víctimas, aunque activó protocolos de evacuación preventiva por posible tsunami que luego fueron descartados.
El epicentro se registró en el océano Pacífico, aproximadamente 153 km al oeste de Neiafu, en el grupo de islas Vavaʻu, dentro de la zona de alta actividad tectónica del Anillo de Fuego. Debido a su profundidad intermedia, la energía se disipó antes de alcanzar la corteza terrestre, lo que redujo notablemente la intensidad en la superficie.
Sacudidas sentidas y ausencia de daños
Habitantes de Neiafu y la capital Nukuʻalofa reportaron una sacudida fuerte que provocó la caída de objetos de estantes y muebles. El temblor se sintió en gran parte del archipiélago tongano y de forma leve en Fiji, afectando posiblemente a unas 100.000 personas con intensidades entre IV y V en la escala Mercalli modificada.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado daños estructurales graves, colapsos, heridos ni fallecidos. El USGS clasificó el evento con riesgo “Verde”, lo que indica baja probabilidad de pérdidas humanas o económicas significativas.
Alerta de tsunami activada y luego cancelada
La Oficina Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres de Tonga activó inmediatamente sirenas y ordenó la evacuación de zonas costeras hacia terrenos altos. Imágenes y testimonios mostraron a residentes reunidos en techos o áreas elevadas mientras sonaban las alarmas.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC) confirmó rápidamente que no existía amenaza de tsunami destructivo debido a la excesiva profundidad del sismo, que impidió el desplazamiento de grandes volúmenes de agua. La alerta se canceló en la mayoría de las islas (Niuas, Haʻapai, Tongatapu y ʻEua), aunque se mantuvo vigilancia en Vavaʻu.
No se emitió amenaza para Nueva Zelanda, Samoa Americana, islas Marianas ni la costa oeste de Estados Unidos.
Contexto de sismicidad reciente
Este evento ocurrió apenas un día después de un sismo de magnitud 6.2 cerca de Hihifo, lo que aumentó la percepción de riesgo entre la población.
Se esperan réplicas menores en las próximas horas o días, pero dada la profundidad, es poco probable que generen daños adicionales.
Lecciones y respuesta institucional
Las consecuencias del terremoto fueron principalmente preventivas y psicológicas. Las evacuaciones temporales interrumpieron actividades cotidianas en zonas costeras, pero no se registraron impactos económicos o en infraestructura relevantes.
Las autoridades tonganas y el PTWC demostraron una respuesta coordinada, aunque algunos residentes señalaron que la alerta local fue más conservadora que la evaluación científica internacional. Este caso resalta la importancia de mejorar la comunicación en futuras emergencias.
“Este terremoto de 7.6 es un recordatorio de la alta sismicidad de Tonga, pero también de cómo la profundidad puede convertir un evento mayor en algo prácticamente benigno en superficie”, señaló un experto en sismología consultado por medios internacionales.
Las recomendaciones incluyen continuar el monitoreo por parte del USGS y los servicios geológicos de Tonga, revisar protocolos de comunicación y mantener actualizados los planes de evacuación. Para la población, se insiste en tener mochilas de emergencia y conocer las rutas hacia terreno alto.
La información sigue siendo preliminar y podría actualizarse en las próximas horas. Se recomienda seguir fuentes oficiales como el USGS, el PTWC y la Oficina Nacional de Gestión de Riesgos de Desastres de Tonga para cualquier novedad.

