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El 6 de enero de 2026, líderes y representantes de más de 30 países, la “Coalición de los Dispuestos”, incluidos 27 jefes de Estado, se reunieron en el Palacio del Elíseo de París.
Organizada por el presidente francés, Emmanuel Macron, la cumbre contó con la participación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el primer ministro británico, Keir Starmer, y representantes estadounidenses, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner).
La reunión se centró en concretar las garantías de seguridad para Ucrania en caso de un alto el fuego con Rusia, en el marco de las aceleradas conversaciones de paz mediadas por Estados Unidos.
La reunión dio como resultado una declaración conjunta que respalda garantías de seguridad sólidas y de múltiples niveles, que se activarán únicamente tras un alto el fuego. Los principales elementos incluyen:
Compromisos vinculantes: Compromisos política y jurídicamente vinculantes para apoyar a Ucrania, ayuda militar, inteligencia, logística, diplomacia, sanciones, si Rusia ataca de nuevo.
Fuerza multinacional: “fuerza de reaseguro” liderada por Europa para la disuasión, la reconstrucción de las fuerzas armadas ucranianas y su posible despliegue en Ucrania tierra, aire, mar.
Liderazgo del Reino Unido y Francia: Zelenski, Macron y Starmer firmaron una declaración trilateral de intenciones para que las fuerzas del Reino Unido y Francia establezcan “centros militares” e instalaciones protegidas tras el alto el fuego.
Rol de EE. UU.: Primer respaldo explícito de EE. UU.; liderazgo del mecanismo de monitoreo/verificación del alto el fuego, con participación europea, y apoyo a la fuerza multinacional.
Apoyo continuo: armamento, entrenamiento y ayuda económica a largo plazo para la defensa de Ucrania.
Los líderes describieron esto como un “excelente progreso” y un “gran paso adelante” , Zelenski, y Macron lo calificó como un “paso significativo” hacia una paz duradera. Demuestra la alineación transatlántica en materia de seguridad de Ucrania.
Positivo para Ucrania → Proporciona una disuasión creíble contra futuras agresiones rusas, atendiendo la demanda fundamental de Kiev de protecciones similares a las de la OTAN, similares al Artículo 5) sin la plena membresía. Esto podría hacer que un alto el fuego sea más aceptable para Ucrania.
Impulso diplomático → Fortalece la unidad occidental y presiona a Rusia en las conversaciones en curso. Sienta las bases para un posible acuerdo de paz, incluyendo la vigilancia para prevenir violaciones.
Retos y riesgos. Rusia no ha mostrado aceptación pública, se opone a las tropas extranjeras en Ucrania y exige concesiones territoriales, por ejemplo, el control total del Donbás.
Moscú considera estas garantías como provocativas. Los compromisos requieren ratificaciones nacionales, lo que aumenta la incertidumbre.
Implicaciones más amplias. Indica la disposición de Europa a liderar militarmente, con el apoyo de EE. UU., lo que podría modificar la dinámica de reparto de responsabilidades. Vincula la seguridad con la reconstrucción y el fortalecimiento económico de Ucrania.
La cumbre de París marcó un avance importante en la coordinación de las garantías de seguridad occidentales, facilitando un alto el fuego duradero al abordar el temor de Ucrania a una nueva invasión.
Sin embargo, el éxito depende de la respuesta de Rusia —aún no se han anunciado concesiones— y de su implementación efectiva tras el alto el fuego.
Si bien se aclamó como un hito para una paz justa y duradera, alineada con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, las negociaciones más difíciles, cuestiones territoriales, solución integral, aún están por delante, con los continuos ataques rusos que subrayan la brecha entre las promesas y la realidad. Este marco refuerza la disuasión, pero aún no pone fin a la guerra.

