El 5 de enero de 2026, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, emitió el Decreto 1-26, nombrando a Jorge Subero Isa como nuevo Asesor Jurídico del Poder Ejecutivo y a Antoliano Peralta Romero como Ministro de Justicia.

Estos funcionarios fueron juramentados al día siguiente, 6 de enero de 2026, en una ceremonia celebrada en el Palacio Nacional. Este cambio representa un cambio clave en el marco legal y judicial del gobierno, ya que Peralta Romero deja su cargo como Asesor Jurídico (desde agosto de 2020) para dirigir el recién creado Ministerio de Justicia. Subero Isa, un veterano jurista ausente de la función pública durante 15 años, ocupa la vacante.
Jorge Subero Isa, nacido en 1947 en San José de Ocoa, , exjuez y profesor universitario con especialización en derecho constitucional y administrativo.
Se desempeñó como Presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y del Consejo de la Judicatura de 1997 a 2011, período durante el cual impulsó la modernización judicial, estableció una carrera judicial y fortaleció la independencia judicial. Es autor de varias obras jurídicas y es reconocido por sus contribuciones a la reforma institucional.
Antoliano Peralta Romero, abogado y escritor de Miches, El Seibo, es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y tiene una maestría en Derecho Administrativo por la Universidad de Castilla-La Mancha, España.

Se ha especializado en derecho electoral, fue vicepresidente del Colegio de Abogados de la República Dominicana y asesoró a entidades públicas y privadas.

Su rol anterior como Asesor Jurídico involucró iniciativas clave como fusiones gubernamentales y reformas legales.
El Ministerio de Justicia se creó mediante la Ley 80-25 en agosto de 2025, reviviendo una institución histórica disuelta hace décadas para coordinar mejor las políticas de justicia, separar funciones del Ministerio Público (centrado en la fiscalía) y fortalecer el Estado de derecho. La ley prevé un período de transición de un año para su plena implementación.

Estos nombramientos forman parte del esfuerzo más amplio de Abinader por la reforma institucional y el fortalecimiento judicial, iniciado durante su mandato. Los principales impactos incluyen:
El nuevo ministerio, bajo la dirección de Peralta Romero, busca delinear funciones con mayor claridad, coordinando aspectos como la gestión penitenciaria, la asistencia jurídica y la implementación de políticas, sin solaparse con las funciones de la Fiscalía. Esto podría resultar en operaciones más eficientes y una reducción de conflictos burocráticos.
Se espera que la experiencia judicial de Subero Isa mejore la calidad del asesoramiento legal al ejecutivo, garantizando que las decisiones se ajusten a las normas constitucionales y promoviendo la coherencia en las acciones gubernamentales.
Ambos nombramientos aportan décadas de experiencia, lo que podría acelerar las reformas en un sistema históricamente plagado de ineficiencias. El regreso de Subero Isa después de 15 años marca el resurgimiento de un liderazgo demostrado en materia judicial.
Las reacciones del público y los medios de comunicación, como se ha visto en X (anteriormente Twitter), han sido mayoritariamente neutrales o positivas, centrándose en las cualificaciones de los designados y el compromiso del gobierno con la integridad institucional.
No han surgido grandes controversias en la cobertura inicial, aunque algunos medios lo consideran una reconfiguración estratégica para una gobernanza más sólida.
Enfoque inmediato en la transición del Ministerio de Justicia, con Peralta Romero aprovechando su experiencia previa para ponerlo en funcionamiento dentro del plazo legal de un año.
Esto podría implicar reasignaciones de personal y alineamiento de políticas. El rol de Subero Isa podría influir en los próximos decretos ejecutivos, garantizando la solidez legal.
Potencial para mejoras tangibles en la administración de justicia, como una mejor coordinación en las iniciativas anticorrupción o reformas penitenciarias, en consonancia con la agenda de Abinader.
Sin embargo, podrían surgir desafíos como limitaciones de recursos o resistencia política si el alcance del ministerio se superpone con los de los organismos existentes.
Un Estado de derecho fortalecido podría aumentar la confianza pública en las instituciones, reducir la acumulación de casos judiciales y atraer inversión internacional al indicar estabilidad. Por el contrario, si se percibe como una extralimitación del ejecutivo, podría generar debates sobre la separación de poderes.
Estos nombramientos subrayan la estrategia de Abinader de modernizar y despolitizar el sector justicia, basándose en reformas como la creación del ministerio en 2025.
Al seleccionar figuras experimentadas como Subero Isa y Peralta Romero, la administración busca promover un sistema más independiente y eficiente, lo que podría marcar un hito en la democracia dominicana.
Los primeros indicadores sugieren una amplia aceptación, pero el éxito dependerá de la implementación y de resultados mensurables en materia de acceso a la justicia y autonomía institucional.

