El 13 de diciembre de 2025, la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, emitió una alerta de emergencia informando de un tirador activo cerca del edificio Barus & Holley (sede del Departamento de Ingeniería y Física).
La alerta, enviada alrededor de las 4:20-4:30 p. m., instruyó a la comunidad del campus a resguardarse, cerrar las puertas con llave, silenciar los teléfonos y seguir los protocolos de “Correr, Esconderse, Luchar”.

Los informes iniciales de fuentes como el Brown Daily Herald y la radio Providence Fire mencionaron posibles víctimas múltiples (incluyendo afirmaciones no confirmadas de al menos 20 heridos de bala cerca de Barus & Holley y MacMillan Hall), con videos que mostraban personas en el suelo y una fuerte presencia policial en calles como Thayer y Hope.
Las actualizaciones fueron contradictorias en tiempo real: algunas alertas indicaron brevemente que había un sospechoso detenido, mientras que otras corrigieron que no había ningún sospechoso detenido y la búsqueda continuó.
Las fuerzas del orden, incluida la Policía de Providence, respondieron rápidamente, asegurando la zona durante lo que parecía ser un período de exámenes finales en curso.
Interrupción inmediata del campus, ya que Miles de estudiantes, profesores y personal se refugiaron en sus hogares, lo que provocó miedo y ansiedad generalizados, especialmente durante los exámenes finales.
La alerta desató el pánico, con un posible trauma para quienes se encontraban en el campus; las redes sociales y las primeras noticias intensificaron la incertidumbre.
La fuerte presencia de emergencias interrumpió el tráfico local y los vecindarios cercanos a College Hill.
El incidente acaparó las noticias de última hora, lo que puso de relieve la preocupación constante por la violencia armada en los campus universitarios de EE. UU.
Según los últimos informes disponibles, del 13 de diciembre de 2025, la situación se describía como en desarrollo, sin detalles confirmados sobre heridos, fallecidos, sospechosos ni resolución.
En la cobertura inicial, no se difundió ampliamente ninguna declaración oficial de la Universidad de Brown ni de las autoridades que indicara que la situación estaba “fuera de peligro”.
Este parece ser un incidente muy reciente y en curso, al 13 de diciembre de 2025, con información verificada limitada disponible.
Los informes iniciales contradictorios (por ejemplo, sobre el estado de custodia del sospechoso) son comunes en situaciones de tiradores activos de rápida evolución.
Aún no hay indicios de un “informe” universitario formal más allá de las propias alertas de emergencia, ni consecuencias definitivas como víctimas o motivos
. Si esto se convierte en un bulo (similar a los incidentes de swatting en otras universidades a principios de 2025), se centraría la atención en la desinformación y los protocolos de respuesta, pero la evidencia actual apunta a una amenaza tratada como real.

