Especial para los seguidores de codigopostalrd.net
Los cortes de energía en República Dominicana han alterado significativamente el panorama digital, afectando la conectividad, la comunicación y el acceso a los servicios en línea.
Estos apagones, que a menudo duran desde unos pocos minutos hasta más de 20 horas, han sido un problema persistente, especialmente en zonas urbanas como el Gran Santo Domingo y en las regiones rurales.
La dependencia de la electricidad para cargar dispositivos, alimentar la infraestructura de internet y mantener las operaciones de la red implica que los apagones obstaculizan directamente la funcionalidad del mundo digital.
Los cortes de energía interrumpen el acceso a internet y a las redes móviles, ya que dispositivos intermedios como los conmutadores de datos a menudo carecen de suficiente energía de respaldo.
Esto afecta tanto las actividades en línea personales como profesionales, incluyendo el trabajo remoto, la educación en línea y el comercio electrónico.
Por ejemplo, durante cortes generalizados, informes de otras regiones como España y Portugal indican problemas similares con la señal móvil y el acceso a internet, lo que sugiere un paralelismo en República Dominicana, donde la confiabilidad de la red se ve comprometida.
Debido a los frecuentes y prolongados apagones, los residentes tienen dificultades para mantener sus celulares cargados, un problema crítico dada la dependencia de los dispositivos móviles para comunicarse, realizar operaciones bancarias y acceder a la información.
Muchos hogares carecen de soluciones de energía de respaldo como inversores o generadores, lo que obliga a las personas a recurrir a velas o métodos de carga manual, poco prácticos para mantener la interacción digital. Esto ha provocado un aumento en la compra de inversores y baterías, y algunos residentes gastan cantidades significativas (por ejemplo, entre RD$7,000 y RD$9,000 por batería) para mantener la energía de sus dispositivos.
La economía digital, incluyendo la subcontratación de procesos empresariales (BPO) y el trabajo remoto, enfrenta desafíos debido a la falta de energía confiable.
La falta de internet y energía estables también afecta las transacciones en línea y los servicios digitales, cruciales para un país con creciente inversión extranjera directa en sectores relacionados con la tecnología.
Los cortes de electricidad interrumpen la educación en línea, un problema importante durante la pandemia, cuando la educación en casa aumentó la demanda de electricidad.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señaló que el bajo acceso a internet debido a los cortes impacta negativamente la educación de los jóvenes, agravando la brecha digital. Las interacciones sociales a través de plataformas como WhatsApp o redes sociales también se ven obstaculizadas, aislando a las comunidades durante los cortes.
Las consecuencias de estos apagones son multifacéticas y afectan los aspectos económicos, sociales y de infraestructura de la República Dominicana
Las elevadas facturas de electricidad a pesar de la irregularidad del servicio, sumada a la necesidad de invertir en soluciones de respaldo como generadores e inversores, afectan los presupuestos de hogares y empresas. Por ejemplo, residentes como Madeline, de Las Caobas, reportaron facturas de hasta RD$3,600 a pesar de cortes de hasta seis horas de duración, lo que pone de manifiesto su carga financiera.
Los frecuentes apagones han provocado protestas, y comunidades en zonas como Villa Faro, Sábana Pérdida y Los Alcarrizos han recurrido a la quema de neumáticos y cacerolazos para expresar su frustración.
Las plataformas de redes sociales, como X, amplifican estos sentimientos, con publicaciones que reportan cortes de hasta ocho horas en algunas zonas, lo que refleja un descontento generalizado.
Los cortes de electricidad interrumpen el acceso al agua potable y a los equipos médicos que dependen de la electricidad, lo que supone riesgos para la salud.
Por ejemplo, la escasez de agua durante los cortes obliga a los residentes a almacenar agua, que puede volverse impotable, y los hospitales deben depender de sistemas de respaldo para mantener sus operaciones.
La incapacidad de mantener un acceso constante a internet y a los dispositivos afecta de forma desproporcionada a los hogares de bajos ingresos sin energía de respaldo, lo que profundiza las desigualdades en el acceso a los servicios y oportunidades digitales.
Los apagones en República Dominicana revelan problemas sistémicos en el sector energético, como infraestructura obsoleta, altas pérdidas de distribución (hasta un 40%) e inversión insuficiente en energías renovables y modernización de la red. Estos desafíos socavan la capacidad del país para participar plenamente en el mundo digital, con importantes implicaciones:
La modernización de la red eléctrica y la expansión de las fuentes de energía renovable, como se describe en el Plan Nacional de Energía 2021-2036, son fundamentales para reducir los cortes. Las soluciones de microrredes, podrían mejorar la resiliencia al permitir la continuidad del suministro eléctrico local durante los cortes, pero ya no se cuena con el apoyo de USAID,
Reducir las pérdidas de energía mediante una mejor medición y la concienciación pública, como enfatizó Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de Empresas Distribuidoras de Electricidad, es esencial, pero el funcionario no ha logrado lo proclmado. Fomentar las conexiones legales y reducir el robo de electricidad puede estabilizar la red.
El gobierno debe abordar problemas sistémicos como la mala gestión y las disputas financieras con las compañías eléctricas, como se ha visto en conflictos históricos con inversionistas extranjeros.
Fortalecer los marcos regulatorios y garantizar el mantenimiento oportuno de centrales eléctricas como Punta Catalina puede prevenir cortes de energía.
Ofrecer soluciones asequibles de energía de respaldo y mejorar la resiliencia de la infraestructura de internet puede ayudar a mantener la conectividad digital. Las políticas que apoyan la inclusión digital, especialmente en la educación y el trabajo remoto, son vitales para reducir la brecha digital.
Si bien el gobierno busca eliminar los cortes de energía relacionados con la demanda durante el verano para 2026 mediante mejoras en la red eléctrica y una mayor capacidad de generación, la persistencia de los apagones sugiere que se necesitan urgentemente reformas e inversiones integrales para garantizar un ecosistema digital confiable.
El crecimiento económico y la integración digital de la República Dominicana dependen de abordar estos desafíos energéticos para mantener los teléfonos celulares cargados, las redes operativas y las comunidades conectadas.

