MILAGRO EN LA AUTOPISTA DUARTE: El síncope que casi le cuesta la vida al periodista Héctor Gómez se convierte en un renacer personal y médico.

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MILAGRO EN LA AUTOPISTA DUARTE: El síncope que casi le cuesta la vida al periodista Héctor Gómez se convierte en un renacer personal y médico

SANTO DOMINGO.– El reconocido cronista deportivo dominicano Héctor Gómez se recupera milagrosamente tras protagonizar un aparatoso accidente de tránsito la noche del pasado lunes 12 de octubre de 2026 en el elevado del kilómetro 13 de la autopista Duarte. El siniestro se produjo luego de que el comunicador sufriera un síncope (desmayo) al volante mientras se dirigía a los estudios de Radio Televisión Dominicana (RTVD), provocando que su vehículo impactara de forma consecutiva contra los muros de contención de la vía.

El impacto y las consecuencias físicas

Tras perder el conocimiento, el fuerte choque y el posterior despliegue de las bolsas de aire le ocasionaron a Gómez un trauma contuso en la frente, además de múltiples hematomas en el pecho, el cuello y el costado derecho. El periodista fue auxiliado inicialmente por motociclistas que transitaban por la zona y trasladado de emergencia hacia los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (CEDIMAT), donde permaneció ingresado bajo estricta observación médica durante tres días antes de recibir el alta.

Diagnóstico inesperado: El colapso de un cuerpo al límite

Más allá de los golpes superficiales, los exámenes clínicos de rigor revelaron una alarmante realidad sobre el estado general de salud del cronista, quien confesó que no acostumbraba a visitar médicos. Los especialistas le diagnosticaron:

  • Hipertensión arterial severa.
  • Niveles críticos de colesterol y glucosa en sangre.
  • Problemas de circulación sanguínea.
  • Un cuadro agudo de estrés acumulado.

Conclusiones: Una segunda oportunidad de vida

A través de sus plataformas digitales, Héctor Gómez calificó el incidente como un “testimonio de vida” y una advertencia divina. El comunicador admitió abiertamente que la excesiva carga laboral y el desgaste emocional derivado de su constante labor de ayuda social externa terminaron por pasarle factura a su organismo.

El accidente marca un punto de inflexión definitivo para el querido profesional de la comunicación, quien ha anunciado un cambio radical en su estilo de vida. Gómez se ha comprometido públicamente a bajar la intensidad de sus compromisos profesionales, iniciar rutinas de ejercicio para combatir el sedentarismo y priorizar, de manera estricta, su salud y bienestar integral a partir de este momento.

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