Especial para los seguidores de codigopostalrd.net
Santo Domingo Norte.— En las últimas 24 a 36 horas, el municipio de Santo Domingo Norte registró un hecho de violencia letal en el sector Sabana Perdida y sintió dos sismos de magnitud moderada que generaron alarma, pero sin consecuencias estructurales ni humanas. Paralelamente, las autoridades mantuvieron operativos antidrogas con resultados concretos en varias zonas del municipio.

La noche del 26 de septiembre, una disputa originada mientras un grupo consumía alcohol en el sector Lotes y Servicios de Sabana Perdida terminó en un tiroteo. Resultaron muertos Milton Figueroa Jiménez y Jean Carlos de León Beltrán. Un tercer hombre, Amdrison (o Andrison) de León, resultó herido en la zona nasal y la cabeza. El sospechoso, Melvin Ramón Vázquez Álvaro, de 36 años, con antecedentes penales y requerido por otros homicidios en San Francisco de Macorís —algunos de ellos relacionados con ciudadanos haitianos—, disparó y se refugió en un establecimiento de comida rápida (“pica pollo”), donde fue detenido por la Policía Nacional. Se recuperó un arma de fuego ilegal. Las investigaciones continúan y el detenido será presentado ante el Ministerio Público.
El 27 de septiembre se registraron dos sismos sentidos en el Gran Santo Domingo, incluido Santo Domingo Norte. El primero, de magnitud aproximada 4.2-4.3, tuvo epicentro cerca de San Antonio de Guerra y Bayaguana. El segundo, más intenso (magnitud 5.2-5.6), ocurrió por la tarde con foco profundo (entre 108 y 113 kilómetros) y epicentro en la zona de Ramón Santana, entre San Pedro de Macorís y El Seibo. Ambos generaron reportes de sacudidas fuertes en redes sociales. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y otras autoridades no reportaron daños estructurales, heridos ni impactos localizados en Santo Domingo Norte. Se produjeron evacuaciones preventivas temporales en la capital —como en la Feria Internacional del Libro—, pero la actividad normal se reanudó con rapidez. Los especialistas atribuyeron los eventos a la interacción habitual de las placas tectónicas.
En el mismo período, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Policía Nacional ejecutaron decenas de operativos antimicotráfico en sectores de Santo Domingo Norte como El Edén, Guaricanos, Villa Mella y Sabana Perdida. Solo en la porción norte se decomisaron más de 1.300 gramos de narcóticos (cocaína, marihuana y crack), además de efectivo, cámaras, radios y balanzas, como parte de una acción más amplia en el Gran Santo Domingo.
El clima se mantuvo dentro de lo habitual: cálido, parcialmente nublado y con posibilidad de aguaceros aislados, sin eventos extremos destacados.
Los hechos dejan un saldo humano concreto: dos muertes y un herido de consideración, que se suman a las preocupaciones de seguridad en barrios densamente poblados como Sabana Perdida. La detención de un reincidente con historial de violencia elimina una amenaza inmediata, pero evidencia la presencia de personas armadas y buscadas en zonas residenciales y comerciales. Los sismos, aunque generaron ansiedad y recordaron la necesidad de preparación sísmica —algunos usuarios reportaron fallas en alertas de celulares—, no produjeron daños ni distrajeron recursos de emergencia de forma significativa. Los operativos antidrogas mantienen presión sobre las redes de microtráfico, aunque también confirman su persistencia.
En resumen, el municipio enfrentó un pico localizado de violencia interpersonal y una alerta sísmica regional sin efectos duraderos, en un contexto de vigilancia policial continua. Los impactos se mantuvieron contenidos: la pérdida de vidas humanas es el resultado más grave, mientras que la respuesta institucional evitó una escalada mayor. No se registraron efectos en cadena sobre servicios, economía o gobernanza. El seguimiento de la investigación del tiroteo y de posibles operativos posteriores será el principal indicador de las tendencias locales en los próximos días.
