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Las sanciones aún no se han decidido y se espera una apelación del club, según informes del 25 y 26 de septiembre de 2026
Manchester City ha sido declarado culpable de 114 de los 115 cargos por infracciones de las normas financieras de la Premier League, según fuentes informadas del proceso confidencial citadas por varios medios este fin de semana. Las sanciones siguen pendientes y el club, que ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad, ha anticipado que apelará.

El caso se remonta a una investigación independiente de varios años, iniciada tras las filtraciones de documentos internos publicadas por Der Spiegel en 2018. La Premier League formuló los cargos en febrero de 2023. Las principales acusaciones abarcan el periodo entre las temporadas 2009-10 y 2017-18 (con algunos cargos de falta de cooperación que se extienden más adelante): facilitar información financiera inexacta, inflar ingresos de patrocinio de entidades vinculadas a los propietarios (como Etihad y Etisalat) disfrazando aportaciones de capital como ingresos comerciales, no revelar adecuadamente ciertos pagos a jugadores y al entonces entrenador Roberto Mancini, y vulneraciones relacionadas con las normas de rentabilidad y sostenibilidad de la Premier League y el Fair Play Financiero de la UEFA.
Hasta el momento no se ha publicado el fallo escrito completo ni las sanciones. City ha emitido un comunicado en el que insiste en que “el proceso de la Premier League sigue en curso, con elementos significativos aún por completar, y sujeto a estricta confidencialidad”.
Impacto inmediato
Para Manchester City, el veredicto supone un golpe reputacional a uno de los clubes dominantes del fútbol inglés, con múltiples títulos de Premier League y la Champions League bajo la propiedad de Abu Dabi desde 2008. El equipo lidera actualmente la clasificación de la temporada 2026-27. Fuentes del club describen un ambiente tenso en la plantilla y la academia, con preocupaciones laborales. Los títulos conquistados en el periodo investigado quedan bajo sospecha, aunque la retirada de trofeos no es automática.
Para la Premier League y sus rivales, el caso representa una prueba de fuego de la credibilidad regulatoria y de la capacidad de hacer cumplir las normas frente a su miembro más exitoso y con mayor poder financiero. Otros clubes ya han buscado asesoramiento legal sobre posibles reclamaciones de compensación por oportunidades perdidas (premios económicos, plazas en Champions, etc.). Estimaciones periodísticas apuntan a que las reclamaciones individuales podrían alcanzar cifras de nueve dígitos en escenarios agregados.
En el fútbol europeo, el fallo refuerza el escrutinio sobre los modelos de propiedad vinculados a Estados, las transacciones entre partes relacionadas y la aplicación del fair play financiero. Llega después de deducciones de puntos a clubes como Everton y Nottingham Forest por infracciones de menor escala, lo que plantea interrogantes sobre coherencia y proporcionalidad.
Posibles consecuencias y próximos pasos
La comisión independiente dispone de un amplio abanico de sanciones previstas en el reglamento de la Premier League: amonestaciones, multas, deducciones de puntos (inmediatas o suspendidas), restricciones de fichajes, órdenes de compensación, bloqueos de inscripción de jugadores y, en el extremo, suspensión de partidos o recomendación de expulsión o descenso.
El espectro realista que se discute incluye una deducción sustancial de puntos —potencialmente lo bastante grande como para amenazar la clasificación actual o incluso el riesgo de descenso, según el momento y la magnitud—, fuertes penalizaciones económicas y un posible impacto retrospectivo sobre títulos o clasificaciones pasadas (aunque los paneles han sido históricamente cautelosos a la hora de reescribir la historia). La expulsión se considera la opción nuclear y de muy baja probabilidad.
Se espera una audiencia específica sobre sanciones. City dispone de un plazo corto para apelar una vez formalizada la decisión. El recurso iría a un nuevo panel y podría prolongarse meses, manteniendo la incertidumbre. La publicación oficial del fallo detallado y de cualquier sanción podría retrasarse hasta después de aspectos del proceso de apelación. Las reclamaciones de compensación de otros clubes dependerían de los hallazgos definitivos y de eventuales procesos judiciales o arbitrales.
Los precedentes (el caso anterior de la UEFA contra City, mayoritariamente anulado en apelación por motivos de prescripción, y las deducciones domésticas a otros clubes) ofrecen una guía limitada ante la escala sin precedentes de este expediente (115 cargos que abarcan financiación de la propiedad, exactitud de la información y cooperación).
Un momento sísmico aún incompleto
Tras años de investigación, una larga audiencia (aproximadamente de septiembre a diciembre de 2024) y una demora prolongada, el casi total respaldo a los cargos supone una validación significativa del caso de la Premier League sobre los hechos. Sin embargo, el proceso no ha concluido: faltan las sanciones, las motivaciones escritas detalladas y la casi segura apelación.
El resultado final —impacto en puntos, coste económico, eventuales consecuencias sobre títulos y compensaciones— determinará el efecto competitivo y comercial duradero. La incertidumbre se proyecta sobre la temporada 2026-27 y más allá hasta que se cierre el proceso legal completo. La solidez deportiva y los recursos de City les permiten absorber muchas de las sanciones plausibles, pero un paquete severo o acumulativo podría reconfigurar el panorama competitivo y el debate sobre propiedad y regulación durante años.
