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Santiago Matías, conocido como Alofoke, reafirmó este miércoles su intención de competir por la Presidencia de la República Dominicana en 2028 y presentó un fallo reciente del Tribunal Constitucional (TC) como respaldo a una de sus propuestas de gobierno, mientras avanza en la construcción de su propio partido político.

En publicaciones difundidas en la red social X el 29 de julio, Matías afirmó que el TC se pronunció a favor de “nuestra segunda propuesta de gobierno”, la cual, según dijo, muchos habían interpretado de manera incorrecta. Se autodefinió como “el candidato a la presidencia con la visión realizable más clara presente y futuro para RD”, reclamó un cambio de gobierno y anunció que el partido ya tiene nombre. Además, promocionó un próximo “reality” que documentará la creación de una organización política desde cero e invitó a los ciudadanos a indicar en qué provincias estarían dispuestos a firmar y unirse a “el cambio sin demagogia”.
Estas declaraciones se enmarcan en el anuncio que el comunicador realizó el pasado 22 de julio, cuando rechazó ofertas de varios partidos —incluido el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y más de 15 agrupaciones— para postularse como su candidato. En aquella ocasión sostuvo que prefería formar su propia organización, con ideas innovadoras, una visión de futuro y militantes dispuestos a dejar atrás “la vieja política”. Manifestó entonces su intención de recolectar las firmas exigidas por la Junta Central Electoral (JCE) y documentar todo el proceso.
El fallo del TC al que aludió Matías está relacionado con restricciones a la venta de bebidas alcohólicas (vinculadas al decreto 308-06 o normativa similar). Según interpretaciones que circulan en redes, el tribunal estableció que restricciones permanentes de ese tipo deben establecerse mediante ley y no por decreto, aunque el decreto permanece vigente de manera temporal mientras el Congreso legisla. Matías y sus seguidores han presentado la decisión como una validación de sus planteamientos.
Paralelamente, el sitio alo2028.com presenta el “Movimiento Alo2028”, con mensajes centrados en seguridad, productividad, soberanía y migración, bajo el lema “el turno del pueblo”, y asegura que se financia con aportes de base.
Posicionamiento y plazos
Con estos movimientos, Matías pasa de una postura más ambigua —en la que combinaba aperturas hacia el PRSC, apariciones en encuestas y declaraciones mixtas sobre una eventual candidatura— a un discurso más directo de aspirante presidencial y constructor de partido. Busca consolidarse como una figura outsider y nativa digital, atractiva para votantes jóvenes y sectores desvinculados de los partidos tradicionales.
La ley dominicana exige que las solicitudes de reconocimiento de partidos se presenten al menos 12 meses antes de las próximas elecciones ordinarias. Con los comicios municipales programados para el 20 de febrero de 2028, el plazo límite se sitúa alrededor del 20 de febrero de 2027. Desde el anuncio de finales de julio quedan aproximadamente siete meses para reunir las firmas y formalizar la organización ante la JCE. El incumplimiento de estos requisitos impediría el acceso a la boleta electoral.
Reacciones y contexto
En el debate en línea conviven elogios que destacan el atractivo de una figura ajena a la política tradicional y su capacidad de movilizar a la juventud, con críticas que cuestionan la seriedad del proyecto, la experiencia del aspirante, controversias previas y si se trata de una iniciativa sustantiva o de una estrategia promocional.
El comunicador había generado expectativa previamente por el interés del PRSC en revitalizarse a través de su figura, menciones en encuestas y su participación en discusiones sobre el Código Penal y la libertad de expresión, que incluyeron reuniones con funcionarios gubernamentales. Las candidaturas independientes enfrentan restricciones legales, por lo que la vía elegida ha sido la creación de un nuevo partido.
En las últimas 24 horas, el principal hecho concreto es el mensaje de Matías que vincula el fallo del TC a una de sus propuestas y reafirma con claridad su aspiración presidencial para 2028, junto con avances en la denominación del partido y la documentación de su formación. El proyecto mantiene atención mediática y en redes, refuerza una narrativa de outsider, pero se encuentra aún en una etapa organizacional temprana. Su éxito dependerá del cumplimiento de los plazos de la JCE, de la construcción de una plataforma y estructura creíbles más allá de la influencia digital, y de la conversión del apoyo en línea en fuerza electoral organizada, aspectos que a casi dos años de 2028 no están garantizados. La cobertura fuera de los canales propios del comunicador ha sido limitada en este período inmediato