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Santo Domingo, 9 de julio de 2026 – La larga rivalidad entre la comediante y actriz Cheddy García y el influyente empresario digital Santiago Matías (Alofoke) ha escalado a un nuevo nivel judicial tras una supuesta campaña masiva de reportes en Instagram que resultó en la suspensión y cierre de la cuenta de García, con más de 3.5 millones de seguidores.

El conflicto, que se remonta a alrededor del año 2020, volvió a explotar en mayo de 2026 durante una transmisión en vivo del programa Planeta Alofoke. Según las acusaciones de García, Alofoke mostró en pantalla un código QR o tutorial sobre cómo reportar cuentas de Instagram mientras se refería a ella, lo que sus críticos interpretaron como una incitación velada a su audiencia para coordinar un ataque digital masivo.
“Esto es un asesinato digital”, denunció García, quien describió el incidente como un acto de cobardía que la dejó “acorralada” en su propio país. La comediante aseguró que la pérdida de su principal herramienta de trabajo e ingresos le generó graves daños emocionales, económicos y familiares. En declaraciones recientes, calificó el hecho como “violencia contra la mujer”, comparándolo con enviar delincuentes a quemar una casa mientras el instigador permanece protegido.
Demanda civil y consecuencias
En junio de 2026, Cheddy García interpuso una demanda civil ante la Cámara Civil y Comercial del Distrito Nacional contra Esmelin Santiago Matías García (Alofoke), exigiendo una indemnización de RD$60 millones por daños económicos, morales, familiares y profesionales. La acción judicial está respaldada por capturas de pantalla, estadísticas de interacciones y otros elementos de prueba.
La primera audiencia estaba prevista para agosto de 2026. García ha manifestado confianza en el triunfo de su caso, aunque ha enfatizado que ninguna cantidad de dinero reparará completamente el daño sufrido.
La suspensión de su cuenta de Instagram representó un golpe severo para la artista, quien depende en gran medida de la plataforma para promocionar su trabajo, cerrar patrocinios y mantener el contacto directo con su público.
Reacciones divididas en el entretenimiento dominicano
El caso ha polarizado a la farándula. Figuras como el comediante Fausto Mata han salido en defensa de García y han criticado duramente a Alofoke. Otros sectores consideran el episodio como un capítulo más de los típicos enfrentamientos en las redes sociales.
Alofoke, reconocido por su enorme influencia a través de Planeta Alofoke y otros proyectos mediáticos —incluyendo récords Guinness y expansiones de su emporio digital—, no ha emitido hasta la fecha una respuesta detallada y pública a la demanda, según los reportes disponibles.
Implicaciones más allá de la farándula
Este enfrentamiento trasciende el clásico “beef” de celebridades para poner sobre la mesa cuestiones estructurales: el poder de los grandes creadores de contenido para movilizar masas en plataformas digitales, los riesgos de la “cultura de la cancelación” mediante reportes coordinados, y la responsabilidad de los influencers con millones de seguidores.
Analistas destacan que el caso podría establecer un precedente en República Dominicana sobre acoso digital, accountability de plataformas y abuso de influencia. García ha enmarcado el incidente como un ataque de género y de poder, mientras que en el centro del debate permanece la pregunta de si Alofoke incitó o facilitó activamente la campaña de reportes.
Hasta este 9 de julio de 2026, el proceso judicial sigue su curso sin resolución definitiva. Mientras tanto, la opinión pública permanece dividida según las lealtades hacia cada uno de los protagonistas, reflejando las tensiones culturales en torno al poder digital, la familia y la economía de las carreras basadas en redes sociales en el entretenimiento dominicano.
