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Santo Domingo.- El panorama político dominicano hacia las elecciones de 2028 ha sufrido un giro inesperado en cuestión de semanas. Así lo afirmó el veterano periodista y analista Julito Hazim en el más reciente episodio de su programa Revista 110, donde describió cómo la reaparición de Gonzalo Castillo y el activismo de la nueva embajadora estadounidense han alterado drásticamente las proyecciones que hasta hace poco parecían consolidadas.

Hazim, conocido por su estilo de realpolitik y su recurrencia al contexto histórico, señaló que la resurgencia de Gonzalo Castillo —ex candidato presidencial del PLD y ex ministro de Obras Públicas— ha “resucitado” al partido morado de manera imprevista. Tras enfrentar procesos judiciales que muchos interpretan como persecución política, Castillo ha ganado más tracción de la esperada, superando el rol de “bisagra” o spoiler que inicialmente se le asignaba (alrededor de un 12-15%) y convirtiéndose en un factor disruptivo de primer orden.
“Lo que se pensaba que iba a ser un duelo relativamente claro entre figuras como David Collado, Leonel Fernández o las corrientes internas del PRM, se ha complicado”, afirmó Hazim.
El rol pivotal de la diplomacia estadounidense
Uno de los elementos centrales del análisis de Hazim fue el impacto de la nueva embajadora de Estados Unidos. Según el comunicador, las reuniones y señales emitidas por la diplomática han acelerado los movimientos en el tablero político. Hazim contextualizó esta influencia en la larga historia de intervencionismo estadounidense en República Dominicana, desde el siglo XIX hasta la actualidad, incluyendo aspectos como visas, percepciones públicas y viabilidad política de los candidatos.
“La política esta semana cambió… y la cambió la embajadora de Estados Unidos”, resumió el titular del programa, destacando cómo factores externos siguen teniendo peso decisivo en la dinámica interna.
Alofoke: el “shock” desde fuera del establishment
Otro fenómeno que Hazim analizó con detenimiento es la posible candidatura de Santiago Matías, conocido popularmente como Alofoke. El comunicador y empresario, con fuerte arraigo en sectores populares y una presencia masiva en medios digitales, representa para Hazim un elemento de “shock” que podría fragmentar aún más el voto tradicional.
Hazim ha mostrado cierta apertura a la idea de Alofoke compitiendo, viéndolo como una inyección de energía fresca y representación de sectores no elitistas (“no popis”), aunque advierte que su viabilidad real aún está por verse. Su ascenso refleja el descontento con la política tradicional y la creciente importancia de figuras mediáticas con conexión directa con la base.
Fragmentación y segunda vuelta: el nuevo escenario
El analista advirtió que el esquema bipolar o tripolar tradicional (PRM vs. PLD/Leonel) está siendo desafiado. Con la entrada fuerte de Castillo en el PLD y la posible irrupción de Alofoke, aumenta significativamente la probabilidad de que ningún candidato alcance el 50% +1 en primera vuelta, lo que obligaría a una segunda ronda.
“Quedan 26 meses, pero las cosas están cambiando muy rápido”, enfatizó Hazim, quien citó ejemplos de cómo discursos, alianzas y resoluciones judiciales pueden modificar el panorama de un día para otro.
Implicaciones para los partidos tradicionales
- PLD: Recupera visibilidad y moral tras los bajos electorales. Se fortalece como fuerza bisagra.
- Fuerza del Pueblo (Leonel Fernández): Podría ver fragmentado su apoyo en la oposición.
- PRM: Se complica la sucesión interna (Collado, Carolina Mejía y otros), con más variables en juego.
Hazim subrayó que la política dominicana se ha vuelto más fluida e impredecible, donde influyen tanto los actores tradicionales como los outsiders populares, siempre bajo el prisma de los intereses geopolíticos y económicos, particularmente la relación con Estados Unidos.
Desde su perspectiva observacional y no partidista, Julito Hazim insiste: “No es lo que uno quiere, es lo que es”. El electorado, motivado por su propio interés, decidirá en última instancia, más allá de la burbuja mediática.
Los próximos meses serán clave para ver si estas dinámicas se consolidan o si surgen nuevos ajustes. Como recomienda el propio Hazim, seguir de cerca los acontecimientos resulta indispensable en un escenario tan volátil.