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Santo Domingo.- El senador Omar Fernández llamó a un “ejercicio de introspección” profunda en las filas de Fuerza del Pueblo (FP) tras la renuncia de la exdiputada Ivannia Rivera, quien abandonó el partido junto a varios familiares, argumentando coherencia con sus principios personales. Fernández evitó confrontaciones internas y descartó atribuir automáticamente las salidas a “compras” externas, enfatizando en cambio la necesidad de fortalecer la organización de cara a sus aspiraciones de poder.

Rivera, exdiputada por Puerto Plata y miembro de la Dirección Política de FP, anunció su dimisión el pasado 15 de junio de 2026. En su comunicado, agradeció las oportunidades recibidas y su contribución al crecimiento del partido, pero reafirmó su compromiso con el desarrollo nacional, la democracia y el bienestar colectivo. Junto a ella renunciaron su padre, el exgobernador Iván Rivera, y su madre, la exvicealcaldesa Maritza Núñez de Rivera.
En declaraciones recogidas en el programa Panorama de la Mañana, el senador por el Distrito Nacional —considerado una figura clave de la renovación junto a la experiencia de Leonel Fernández— valoró positivamente el rol de Rivera. “Es una amiga cercana y fue una de las constructoras tempranas del proyecto”, recordó, destacando que la designó como viceportavoz de la bancada de diputados entre 2022 y 2023, cuando pocos creían en la naciente organización.
Fernández reconoció que no todas las salidas responden a motivaciones espurias. “Hay quienes se van por convicciones personales, porque se sienten poco valorados o por dignidad”, señaló, rechazando narrativas simplistas sobre supuestas “compras” por parte de otras fuerzas políticas. Aunque se especula con un posible acercamiento de Rivera al exalcalde Gonzalo Castillo o un retorno al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el legislador evitó entrar en esas conjeturas.
“No hay rivalidad con Leonel”
El senador descartó cualquier narrativa de pugna interna con su padre. “Nuestra relación es complementaria: la experiencia de Leonel y la renovación que representa esta generación”, afirmó, subrayando que sigue un camino propio al tiempo que honra el legado familiar.
Fernández insistió en que el verdadero adversario de FP —y del PLD— no está dentro de la oposición, sino en el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM). “Debemos pensar en posibles coordinaciones de la oposición, empezando por el nivel municipal”, planteó, apostando por una visión estratégica de cara a futuros procesos electorales.
Un llamado a fortalecer la organización
La salida de Rivera se suma a otras renuncias recientes en FP, lo que ha generado especulaciones sobre posibles tensiones internas, problemas estructurales o presiones externas. Para Fernández, estos hechos, aunque dolorosos, representan una oportunidad: “Es anormal que un partido con legítimas aspiraciones de poder pierda figuras de alto nivel sin hacer un análisis profundo de las causas”, dijo.
Su postura ha sido vista como la de un líder pragmático y unificador, que prioriza la salud del partido por encima de defensas cerradas. Al reconocer problemas abiertamente, agradecer contribuciones pasadas y rechazar explicaciones fáciles, Fernández consolida su imagen de dirigente constructivo y con visión de futuro dentro del espectro opositor dominicano.
Analistas consideran que este episodio refleja la fluidez actual de la política opositora tras las elecciones de 2024. El resultado dependerá de si FP traduce el llamado a la introspección en cambios concretos que permitan retener talento y reforzar su estructura de cara a los comicios de 2028. Por ahora, Omar Fernández emerge como una voz mesurada y estratégica en medio de la recomposición del tablero político.
