GINEBRA.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado formalmente una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (PHEIC) ante la alarmante propagación del virus del
Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. El Director General del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó estar «profundamente preocupado por la escala y la velocidad de la epidemia», la cual ya registra más de 500 casos sospechosos y al menos 131 fallecidos en la región.
Expansión hacia centros urbanos clave
El epicentro de la crisis se concentra de manera crítica en la provincia de Ituri, al este de la RDC. Sin embargo, las alarmas globales se han encendido tras confirmarse la expansión del virus hacia grandes centros urbanos estratégicos, incluyendo la ciudad fronteriza de Goma y Kampala, la capital de Uganda.
Factores críticos de riesgo
La OMS ha identificado tres elementos que agravan drásticamente la situación actual:
Falta de inmunización: La epidemia es causada por la cepa Bundibugyo. A diferencia de la variante Zaire, esta cepa no cuenta con vacunas comerciales ni tratamientos específicos aprobados.
Conflicto armado: El epicentro en Ituri sufre una crisis humanitaria con desplazamientos masivos de población, lo que dificulta las tareas de los equipos médicos.
Contagio en centros médicos: Se reportan múltiples muertes de personal sanitario en clínicas locales informales por fallas en los protocolos de aislamiento.
Directrices de la OMS para contener el virus
Para frenar el avance de la enfermedad, el organismo internacional ha dictado las siguientes medidas de urgencia:
Activación de operaciones: Coordinar el rastreo estricto de contactos y aislar los casos sospechosos de inmediato.
Sepelios seguros: Gestionar los funerales exclusivamente con personal capacitado y trajes de protección biológica.
Fronteras abiertas: Mantener el comercio y rechazar el cierre de fronteras. La OMS advierte que las restricciones por miedo provocan cruces ilegales descontrolados.
Ciencia de emergencia: Acelerar de forma inmediata los ensayos clínicos con tratamientos experimentales en las zonas afectadas.
