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Las últimas 24 horas (25-26 de octubre de 2026) marcaron un punto de inflexión político en varios continentes. La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, la derrota del fuerte nacionalista Aleksandar Vučić en Serbia y una nueva ola de protestas violentas en Francia dominaron la agenda internacional, junto con tensiones persistentes en Oriente Medio y el regreso de la opositora María Corina Machado a Venezuela.
Principales tendencias
1. Brasil: Lula logra un cuarto mandato y frena el avance de la derecha alineada con Trump
Lula derrotó a Flávio Bolsonaro (hijo de Jair Bolsonaro) en la segunda vuelta con aproximadamente 51,8 % frente a 48,2 %. Fue una remontada notable después de haber quedado segundo en la primera vuelta. Bolsonaro se negó a reconocer el resultado y anunció que pedirá la anulación de la elección.
El triunfo es visto como un golpe a los planes de Donald Trump de ampliar la influencia estadounidense en América Latina a través de gobiernos afines. Brasil, la mayor economía de la región, mantiene una postura más independiente y crítica.
2. Serbia: fin de la era Vučić
El presidente en funciones Aleksandar Vučić reconoció la derrota frente a la Lista de Estudiantes, un movimiento surgido de dos años de protestas. La alta participación y el resultado representan un cambio sísmico tras 14 años de dominio del nacionalismo autoritario.
3. Francia y Europa: protestas masivas y el relanzamiento de Le Pen
Más de 1.300 detenidos, 75 incendios y 24 comercios saqueados en un fin de semana de movilizaciones por el costo de la vida y la educación. Marine Le Pen aprovechó el malestar para lanzar formalmente su campaña presidencial. Las protestas se extendieron a otras capitales europeas, incluyendo enfrentamientos en Roma.
4. Oriente Medio y otros focos
- Israel se prepara para una elección crítica marcada por temores de seguridad; las fuerzas israelíes mantuvieron un cerco estricto en Hebrón tras un ataque.
- Los hutíes lanzaron nuevos ataques contra Arabia Saudita (incluido el aeropuerto de Riad), aunque las defensas saudíes interceptaron misiles y drones.
- María Corina Machado regresó a Venezuela desde el exilio.
- El precio del petróleo bajó más de 2 dólares el barril ante señales de mediación de Catar.
Impacto
- Geopolítico: El resultado brasileño interrumpe temporalmente la alineación de gobiernos latinoamericanos con la administración Trump. Serbia muestra que los movimientos ciudadanos pueden desplazar a líderes de larga data incluso en sistemas semi-autoritarios.
- Económico: La continuidad de Lula reduce la incertidumbre inmediata en la mayor economía de América del Sur, aunque las disputas postelectorales pueden generar volatilidad. La baja del petróleo ofrece un respiro temporal a países importadores.
- Social: Las protestas europeas reflejan un malestar profundo de la juventud por vivienda, costos de vida y educación. En Oriente Medio, la violencia persistente mantiene la inestabilidad regional.
Consecuencias
Para América Latina (incluyendo la República Dominicana): un Brasil gobernado por Lula suele significar mayor énfasis en integración regional, políticas sociales y cierta distancia de Washington. Esto puede influir en foros como Celac o en negociaciones comerciales. La tensión Brasil-EE.UU. por aranceles podría afectar cadenas de suministro y precios de commodities que impactan a la región.
En Europa, el auge de Le Pen y las protestas aumentan la polarización de cara a próximas citas electorales. En Oriente Medio, los ataques hutíes mantienen el riesgo sobre el comercio marítimo y los precios energéticos.
Conclusiones
Las últimas 24 horas confirman tres dinámicas claras:
- La derecha populista alineada con Trump no es invencible: Brasil demostró que una campaña efectiva y el voto de los sectores populares pueden revertir tendencias.
- Los movimientos de base (estudiantes en Serbia, protestas en Francia) siguen teniendo capacidad de alterar el mapa político cuando el descontento es profundo.
- Oriente Medio permanece como el principal foco de riesgo geopolítico y energético, con capacidad de afectar precios globales de forma inmediata.
El mundo entra en una fase de mayor fragmentación política: mientras algunos países apuestan por la continuidad de izquierda o por la renovación ciudadana, otros enfrentan polarización extrema y malestar social. Para economías como la dominicana, el seguimiento de Brasil, el petróleo y la estabilidad regional será clave en las próximas semanas.