NOSTALGIA Y CONTROVERSIA EN EL MONUMENTAL: ARGENTINA GOLEÓ 3-0 A BENÍN EN EL ADIÓS DEFINITIVO DE LIONEL MESSI
BUENOS AIRES – En una noche de profundas emociones y marcados contrastes, la Selección Argentina derrotó por 3-0 a su par de Benín en el Estadio Monumental, sellando la despedida definitiva de Lionel Messi del combinado nacional. El encuentro, disputado el 6 de octubre de 2026, cerró una era dorada de 21 años para el capitán argentino, aunque los festejos se vieron empañados por severas quejas logísticas de la delegación africana y fuertes críticas hacia la gestión de la Asociación
El Impacto: Una función de gala para la postergación de un mito
El partido sirvió como el escenario ideal para el tributo final a Messi, quien cerró su récord internacional firmando una actuación estelar al participar de forma directa en los tres goles de la Albiceleste. Ante 85,000 espectadores que colmaron las tribunas, el Monumental se detuvo simbólicamente en el minuto 10 para ovacionar al astro.
La carga emotiva del duelo fue doble: el defensor central Nicolás Otamendi, quien también jugó su último partido con el seleccionado, abrió la cuenta a los 47 minutos tras conectar un tiro de esquina ejecutado por Messi. Posteriormente, el joven mediocampista Nico Paz aumentó la ventaja a los 60 minutos con asistencia del capitán, un gol interpretado unánimemente como el relevo generacional de la plantilla. El broche de oro lo colocó el propio Lionel Messi, anotando el 3-0 definitivo de penal a los 70 minutos, desatando la euforia masiva en su partido número 208 con la camiseta nacional.
Las Consecuencias: Escándalo organizativo y acusaciones de “juego sucio”
A pesar del éxito en el césped y de ceremonias posteriores que incluyeron shows musicales y de drones, la previa del partido estuvo salpicada por un escándalo institucional debido al trato logístico brindado por la AFA a la comitiva de Benín.
Medios y corresponsales como EL PAÍS Argentina y Diario MARCA reportaron graves deficiencias organizativas:
- Odisea de traslado: Los futbolistas africanos debieron afrontar un extenuante viaje de más de 25 horas en clase turista, lo que provocó que un analista de video del cuerpo técnico se desmayara al arribar por fatiga extrema. Además, tres jugadores clave no pudieron viajar a tiempo por problemas con las conexiones de vuelos.
- Hospedaje deficiente: “Los Guepardos” denunciaron públicamente que el hotel asignado en Buenos Aires carecía de agua caliente en un piso completo, la sauna no funcionaba y el gimnasio de entrenamiento solo poseía dos cintas de correr.
- Guerra de declaraciones: El capitán de Benín, Steve Mounié, encendió el ambiente acusando formalmente al combinado argentino de “jugar sucio” y buscar desestabilizar psicológicamente a rivales de menor envergadura.
Aunque la dirigencia de la AFA intentó subsanar los inconvenientes de última hora a contrarreloj, las redes sociales y la prensa especializada castigaron la imagen del presidente de la federación, Claudio “Chiqui” Tapia, acusando a la organización de priorizar el lucro comercial y la reventa desmedida de entradas sobre las garantías mínimas de una competencia internacional digna.
Conclusiones: Balance agridulce en el inicio de la era post-Messi
El pitazo final deja conclusiones encontradas para el balompié sudamericano. En el aspecto estrictamente deportivo, Lionel Scaloni completó una despedida idílica para el mejor jugador de su historia, dándole rodaje a figuras del futuro como Franco Mastantuono y Nico Paz.
No obstante, en el plano corporativo, la repetición de incidentes con seleccionados africanos —sumado al antecedente reciente de Burkina Faso, que envió un cuadro Sub-23 por desacuerdos contractuales— deja un manto de sospecha sobre cómo la AFA gestiona sus partidos amistosos. El gran reto inmediato para la campeona del mundo consistirá en asimilar el vacío futbolístico y de liderazgo que dejará Messi de cara a las próximas citas oficiales del calendario internacional.