Especial para los seguidores de codigopostalrd.net
WASHINGTON D.C. — El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) ejecutó entre el 11 y el 12 de julio de 2026 una ofensiva aérea y naval a gran escala contra aproximadamente 140 instalaciones militares en Irán. La operación militar responde al colapso definitivo de un breve cese al fuego y a la declaración formal de Teherán del cierre total del Estrecho de Hormuz.
La tensión escaló drásticamente luego de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) atacara buques comerciales en la región. Este enfrentamiento agudiza un conflicto bélico que se originó inicialmente con incursiones combinadas entre las fuerzas armadas estadounidenses e israelíes.
Magnitud de la ofensiva de EE.UU.
Las fuerzas estadounidenses desplegaron un arsenal combinado desde plataformas terrestres y marítimas. El ataque incluyó aviones de combate, buques de la Armada y drones de ataque para golpear infraestructura crítica de defensa en territorio iraní.
Los principales objetivos destruidos o inhabilitados se concentran en:
- Sitios de lanzamiento de misiles balísticos y de crucero.
- Fábricas y almacenes de drones de ataque.
- Nodos logísticos de comunicación militar.
- Centros de vigilancia costera estratégicos.
El bombardeo afectó principalmente a los complejos militares ubicados en las ciudades de Ahvaz y Bandar Abbas, así como en la estratégica isla de Qeshm.
Bloqueo y represalia regional
Aunque el régimen de Teherán sostiene que el Estrecho de Hormuz —paso clave para el suministro energético mundial— está clausurado, el Pentágono desmintió la efectividad del bloqueo. La Casa Real y el mando militar de EE.UU. insistieron en que la vía marítima permanece operativa, asegurando que mantendrán la libertad de navegación mediante el uso de la fuerza coercitiva.
Como respuesta inmediata a los bombardeos en su territorio, Irán inició contraataques masivos utilizando enjambres de drones y ráfagas de misiles. La ofensiva iraní no se limitó a posiciones estadounidenses, sino que impactó a los países aliados de la región que albergan bases de Washington:
- Bahréin [1]
- Jordania [1]
- Kuwait [1]
- Catar [1]
- Emiratos Árabes Unidos [1]
Repercusiones políticas y nueva línea de mando
El impacto político de la ruptura de las hostilidades ha transformado el panorama diplomático internacional. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio por terminado el Memorando de Entendimiento (MoU) previo, advirtiendo que las fuerzas armadas continuarán respondiendo con un poder de fuego devastador si persisten las amenazas a la seguridad.
Del lado iraní, la comandancia militar opera bajo la dirección del nuevo Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, quien asumió el control del Estado teocrático tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jamenei. En su primer pronunciamiento oficial en este rol, el nuevo líder juró una venganza absoluta contra los intereses estadounidenses en Oriente Medio