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Stalin Lebrón califica de “aberración” y “perversidad” una posible candidatura de Alofoke a la presidencia por el PRSC

Santo Domingo, 2 de julio de 2026 – El miembro del Directorio Ejecutivo Central del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Stalin Lebrón, rechazó de manera tajante los rumores de que el empresario, comunicador y creador de contenido Santiago Matías, conocido como Alofoke, pudiera aspirar a la candidatura presidencial del partido de cara a las elecciones de 2028.

En declaraciones que se viralizaron rápidamente este 1 de julio, Lebrón, vinculado a las raíces balagueristas tradicionales del PRSC, afirmó que una eventual postulación de Alofoke representaría “una aberración” y una “perversidad”. Según sus palabras, personas provenientes del mundo del entretenimiento o que promueven “antivalores” y la vulgaridad no poseen el discurso adecuado para representar a un partido histórico fundado por Joaquín Balaguer.

El pronunciamiento de Lebrón generó de inmediato un intenso debate en redes sociales, especialmente en Instagram y X (Twitter), donde reels y publicaciones del tema acumularon miles de interacciones en pocas horas.

Respuesta contundente de Alofoke

Alofoke no tardó en responder con fuerza. El comunicador emitió un ultimátum al PRSC: si el partido desea contar con su posible candidatura, debe expulsar a Stalin Lebrón, a quien se refirió como “homicida”, aludiendo a antecedentes penales del dirigente reformista por los que fue condenado y posteriormente indultado.

“Me han buscado más de diez partidos. El 2028 es el momento del cambio grande en este país”, declaró Alofoke, quien ha mantenido en el centro de la conversación los rumores sobre su incursión en la política nacional.

Tensiones internas en el PRSC

El cruce de declaraciones pone de manifiesto las divisiones internas que atraviesa el PRSC entre los sectores más tradicionales —defensores de los “valores” y la imagen institucional del partido— y quienes apuestan por abrirse a figuras populistas capaces de atraer a votantes jóvenes y segmentos tradicionalmente alejados de la política.

Hasta el momento, la dirección del partido, encabezada por Quique Antún, no ha emitido una posición oficial sobre el tema.

Polarización y reflejo de un cambio generacional

El incidente refuerza la brecha cultural y política que vive la República Dominicana. Para los políticos tradicionales y votantes de mayor edad, el estilo directo, urbano y a veces explícito de Alofoke resulta incompatible con el ejercicio de altos cargos públicos. Sus seguidores, en cambio, lo ven como un personaje auténtico, cercano a las masas y capaz de movilizar a sectores no convencionales, en línea con tendencias globales de candidatos outsiders o mediáticos.

Lejos de debilitarlo, la crítica de Lebrón ha servido para aumentar la visibilidad de Alofoke, quien ha capitalizado el momento para posicionarse como una figura anti-élite y exigir coherencia en el partido.

Figuras como Priena Almonte han salido en defensa del comunicador, recordando el pasado judicial de Lebrón y cuestionando la hipocresía de exigir “decencia” mientras se ignora la propia historia de algunos dirigentes.

Consecuencias a futuro

Desde el punto de vista legal, nadie puede impedir constitucionalmente que Alofoke aspire a un cargo si cumple con los requisitos establecidos. La decisión final recaerá en los mecanismos internos del partido y, en última instancia, en el voto popular.

El episodio ilustra las tensiones crecientes en la política dominicana —y latinoamericana— entre las élites tradicionales y las nuevas figuras impulsadas por la popularidad mediática. Para el PRSC, representa un desafío estratégico: adaptarse a los nuevos tiempos sin diluir su identidad histórica, o correr el riesgo de la irrelevancia.

Por ahora, el debate continúa calentándose. Lo que comenzó como rumores sobre una posible candidatura se ha convertido en un fenómeno mediático que promete marcar la precampaña de cara a 2028, poniendo a prueba las prioridades del electorado: tradición y decoro versus disrupción y conexión popular.

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