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WASHINGTON / TEHERÁN, 12 de junio de 2026 — El presidente Donald Trump descartó como “noticia falsa” un borrador de 14 puntos filtrado por medios iraníes, asegurando que nada tiene que ver con los términos que, según él, ya fueron acordados por escrito entre Washington y Teherán. El episodio expone la profunda opacidad y la mutua desconfianza que rodean las negociaciones para sellar un alto el fuego duradero en el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán desde principios de 2026.
Trump, quien apenas un día antes había anunciado un “avance histórico” y suspendido ataques planeados contra instalaciones petroleras iraníes como la isla de Kharg, reaccionó con dureza en Truth Social. “¡Esto NO tiene NADA que ver con los términos que fueron acordados, por escrito!”, escribió. Calificó a los iraníes de “gente muy deshonorable” y acusó a Teherán de filtrar el documento a la prensa para sabotear el proceso.
Versión iraní vs. versión estadounidense
Medios estatales iraníes como Mehr News e IRNA publicaron lo que describen como el borrador del memorándum de entendimiento (MOU). Según esa filtración, Irán mantendría control o cobraría tarifas por el tránsito en el Estrecho de Ormuz —vía por la que circula alrededor del 20% del petróleo mundial—, recibiría el descongelamiento de activos y solo se comprometería a conversaciones futuras sobre su programa nuclear tras 60 días, sin desmantelamiento inmediato ni concesiones mayores sobre enriquecimiento de uranio ni apoyo a sus proxies regionales.
La Casa Blanca rechazó de plano esa versión. El vicepresidente JD Vance y funcionarios estadounidenses insistieron en que cualquier beneficio para Irán —incluido el acceso a fondos— sería “basado en resultados” y condicionado al cumplimiento verificable: reapertura plena del Estrecho sin dominio iraní, desmantelamiento nuclear y desescalada regional, especialmente en Líbano.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, respondió que “nunca habíamos estado más cerca de un acuerdo”, aunque pidió evitar especulaciones sobre los detalles.
Contexto de un conflicto de 105 días
Las conversaciones, mediadas en parte por Pakistán, Qatar y otros actores, se producen tras una intensa campaña militar estadounidense-israelí que incluyó bombardeos a objetivos iraníes, el cierre amenazado del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán y acciones retaliatorias. Aunque se alcanzó una frágil tregua, persisten tensiones y la posibilidad de que el enfrentamiento —al que algunos llaman “Guerra de los Doce Días” en su fase inicial— se reavive.
Impactos inmediatos
La disputa pública amenaza con socavar el impulso negociador que Trump había celebrado. Analistas advierten que las filtraciones endurecen posiciones y alimentan acusaciones mutuas de mala fe, un patrón recurrente en la diplomacia Trump-Irán.
En los mercados, la incertidumbre ya se traduce en volatilidad: los precios del petróleo, que habían bajado ante la perspectiva de reapertura del Estrecho, podrían repuntar, afectando costos energéticos globales y el transporte marítimo. El Banco Mundial ha advertido previamente sobre los graves efectos económicos del conflicto.
Políticamente, el episodio refuerza la narrativa “America First” de Trump ante su base, que lo ve firme ante lo que califica como engaño iraní. Sin embargo, genera críticas desde sectores halcones que temen cualquier apariencia de concesiones. En la región, Israel, los países del Golfo y los mediadores observan con preocupación.
Riesgos de escalada y perspectivas
Aunque ambos bandos parecen interesados en evitar una reanudación total de las hostilidades por su alto costo humano y económico, el riesgo de incidentes —ataques con drones, perturbaciones en el transporte marítimo— sigue latente. Si las conversaciones fracasan, Trump ha advertido con “acciones MUY DURAS”.
El incidente subraya la dificultad de alcanzar un acuerdo amplio en un contexto de baja confianza histórica. Fuentes cercanas a las negociaciones sugieren que la realidad probablemente se sitúa entre ambas versiones: un marco limitado y condicional en el que muchos temas clave quedan aplazados para fases posteriores.
Hasta el momento no se ha hecho público el texto completo del supuesto acuerdo por escrito que menciona Trump. La situación permanece fluida. Los próximos días —posibles firmas, nuevas filtraciones o incidentes sobre el terreno— determinarán si este cruce de declaraciones es mero postureo negociador o el preludio de un nuevo colapso.